¿Qué ha pasado con el peso colombiano?
El pasado 18 de julio de 2023 el peso colombiano volvió a ubicarse por debajo de los $4.000 luego de casi 13 meses por encima de ese nivel, acumulando una revaluación de más del 17% en el año y siendo una de las monedas con mejor desempeño en Latinoamérica y en mercados emergentes. Este movimiento a la baja de más de $800 pesos en el año se dan luego de una importante devaluación del 19% el año inmediatamente anterior donde presentó un movimiento al alza de más de $780. Hace mucho tiempo no pasaba esto.

Esto pone de manifiesto que la coyuntura actual de este movimiento es desafiante desde una perspectiva histórica.
¿Cuáles han sido entonces las razones por las cuáles el peso colombiano se ha recuperado durante el año 2023?
Son cuatro las razones principales que explicarían este fenómeno.
- La debilidad generalizada del dólar a nivel mundial. Es importante recordar que nuestra moneda, así como la mayoría de monedas de países emergentes, se encuentra muy conectada con lo que suceda con el dólar a nivel global, el cual ha venido perdiendo fuerza de manera consistente desde octubre del 2022 en medio de unas expectativas de desaceleración e incluso de recesión en Estados Unidos, una posible pausa en el incremento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal y un menor margen de maniobra en el frente fiscal por los niveles alto de endeudamiento a los que ha llegado este país.
- Una recuperación en la percepción del riesgo país para Colombia, medido por el spread a 5 años, el cuál ha registrado una mejora del 20% en el año, alcanzando niveles no observados desde junio de 2022. Esta dinámica se explica en parte por las recientes señales de fortaleza institucional del país, además de una perspectiva constructiva respecto a que las reformas en trámite en el Congreso serán aprobadas en una versión que logre los objetivos sociales con un impacto moderado en la economía.
- Un ajuste en el déficit de cuenta corriente este año,principalmente por una mejora en la balanza comercial, el cual pasaría de un -6.2% del PIB del 2022 a un -3.2% del PIB para el 2023, según proyecciones de los analistas económicos. En concreto, una fuerte moderación en las importaciones de bienes de consumo, así como de insumos, bienes intermedios, maquinaria y equipo por cuenta de una menor producción manufacturera local y menores perspectivas económicas para el país.
- La buena dinámica de la inversión extranjera directa. Según cifras de la Balanza cambiaria que reporta el Banco de la República esta inversión al cierre de junio de 2023 alcanzó los USD 7.519 millones de dólares, un 25% más que lo acumulado al mismo período del 2022 e impulsado exclusivamente por el sector de petróleo y minería, el cual presentó un crecimiento del 50% en contraste con el retroceso en otros sectores.
¿Qué esperar del peso colombiano?
Según un estudio realizado el pasado mes de junio por el equipo de Investigaciones Económicas, hasta mediados del año pasado la evolución del peso colombiano tenía una explicación que se podía extraer en gran medida de la evolución del contexto internacional, pero que más recientemente los factores idiosincráticos han pasado a ser mucho más determinantes. Concluyen que, bajo una óptica histórica y en el escenario en que estos elementos idiosincráticos no estuvieran en el panorama, nuestra tasa de cambio debería estar en un nivel entre los $3.700 y $3.800.
Dentro de estos factores relacionados con la idiosincrasia colombiana destacan:
- El problema inflacionario en Colombia es mucho más desafiante que en la mayoría de las otras economías de la región.
- En déficit externo (de cuenta corriente) es históricamente alto pese a la reciente mejora, que nos hace más sensibles a los cambios de las condiciones financieras internacionales.
- Un debilitamiento importante de la situación de las finanzas públicas del país y su consecuente pérdida del grado de inversión en 2021.
- Una gran agenda de reformas que implicará múltiples cambios de la estructura económica (mercado laboral, mercado de capitales) y con potenciales impactos en la perspectiva de las finanzas públicas, que hasta hoy siguen siendo fuente de incertidumbre.
Por otra parte, esta mejora en algunos factores idiosincráticos, aún no se ha visto reflejado en un flujo contundente de inversión extranjera de portafolio en nuestro país, que al corte del mes de junio y según datos de la balanza cambiaria del Banco de la República, ha presentado salidas por USD 1.566 millones, lo que contrasta con los flujos de entrada de USD $1.746 acumulados al mismo período de 2022. Esto refleja que la confianza inversionista de portafolio aún no está totalmente reestablecida.
Al respecto, vale la pena mencionar que la expectativa del dólar a nivel mundial ha sido de debilidad, sin embargo, esta percepción viene cambiando en la medida que la convergencia de la inflación para Estados Unidos ha sido más rápida de la esperada y que la economía ha mostrado una buena dinámica, llevando a que las expectativas de recortes de tasas de interés se pospongan para el año 2024.
El margen de error de pronóstico en el peso colombiano es elevado y por esta razón es importante tener en cuenta la expectativa que tienen los analistas de mercado, pues esto que permite tener más información que ayude o complemente la expectativa de dólar para el cierre del año. Según la más reciente encuesta realizada en julio por parte del Banco de la República, los analistas esperan que el peso colombiano cierre en el 2023 cerca de $4.184, por encima de los niveles actuales. Vale la pena mencionar que la dispersión es bastante amplia entre ellos, aunque el nivel mínimo observado sería de $3.850.

Con los recientes movimientos del peso colombiano, ¿Qué oportunidades se presentan?
Probablemente la pregunta que muchos se hacen es ¿hasta cuándo bajará el peso colombiano?, realmente dar una respuesta certera con un alto grado de confianza resulta muy difícil por la cantidad de factores que influyen y con la velocidad con la que cambian día a día.
Por esta razón más que predecir la tasa de cambio y tratar de encontrar el punto más bajo, lo que usualmente se hace es invitar a la acción desde diferentes ópticas. Para algunos, el pago parcial o anticipado de deudas que se tengan en dólares resultaría atractivo, para otros planificar de una mejor manera sus vacaciones en el exterior, para muchos realizar algunas compras que deba realizar en el exterior y porque no, para iniciar o incrementar sus inversiones internacionales en el mercado de capitales accediendo a activos que le permitan diversificar su portafolio y mejorar su perfil riesgo retorno, mitigando el riesgo que sus inversiones dependan exclusivamente de lo que pasa en Colombia.
Fuentes:
- Capital Inteligente
- DANE
- Investigaciones Económicas Bancolombia, julio 2023