En el sector de la construcción, la fase de planificación y la caracterización geotécnica del terreno son elementos cruciales para garantizar el éxito de cualquier proyecto; no obstante, es posible que durante la fase de ejecución se presenten condiciones del suelo imprevistas, aun tras la realización de estudios geotécnicos exhaustivos.
La identificación de suelos con propiedades de resistencia y estabilidad diferentes de las previstas, macizos rocosos no registrados, o el descubrimiento de hallazgos arqueológicos durante el desarrollo de las obras, son circunstancias que pueden presentarse en los proyectos de construcción, dando lugar a reclamaciones entre contratistas y contratantes dados los aumentos que pudieran presentarse en el costo y el plazo de ellos.
El descubrimiento de suelos con propiedades diferentes de las consideradas inicialmente, podrían alterar los estudios y diseños existentes del proyecto, siendo necesario incorporar ajustes respecto de los procesos constructivos establecidos, como la adopción de técnicas adicionales para estabilizar los terrenos, o en el peor de los casos, la redefinición de los diseños y estructuras inicialmente planteadas; situaciones que están directamente relacionadas con los costos y los plazos de la obra pudiéndose generar un impacto significativo por ello.
Es común que las discusiones por las variaciones que se presenten en el suelo, giren sobre la interpretación de los contratos y la asignación de responsabilidades entre las partes, en donde los contratistas argumentan condiciones no previstas en los diseños, mientras que los contratantes manifiestan los riesgos que deben ser asumidos por los contratistas.
Para mitigar los conflictos, es crucial contar con estudios geotécnicos detallados y precisos, que incluyan una gama de pruebas de campo y laboratorio. No obstante, debido a la variabilidad inherente de los suelos, no siempre es posible prever todas las condiciones; en este contexto, los contratos de construcción suelen incluir cláusulas específicas que abordan las condiciones del suelo y definen cómo se manejarán las reclamaciones derivadas de situaciones inesperadas, como por ejemplo, el aumento en el plazo que pudiese incorporarse, así como las compensaciones económicas que se desprendan por las condiciones no previstas.
Es imperativo contar con diseños y estudios geotécnicos claros y precisos, que permitan realizar los análisis técnicos que identifiquen las condiciones iniciales y las realmente encontradas en el sitio, a partir de lo cual, pueda establecerse las consecuencias que se deriven de estas diferencias y realizar la distribución de responsabilidades que incorporen los contratos para ello, pudiendo ser necesario inclusive, aclarar las diferencias que se presenten en procesos de arbitraje o procesos judiciales.
El informe técnico emitido por un perito puede ser determinante para la resolución del conflicto, ofreciendo un fundamento sólido y bien argumentado que facilite el acuerdo entre las partes o respalde las decisiones que se tomen en procesos arbitrales o judiciales.
Nuestra Firma, con la experiencia en cientos de dictámenes y reclamaciones, formulamos de manera independiente los informes periciales que, a través de un análisis técnico permita determinar si las condiciones geotécnicas identificadas en su proyecto difieren de aquellas establecidas en el contrato, si está interesado en conocer más al respecto, o si está considerado formular alguna reclamación sobre alguna circunstancia que se le esté presentando, no dude en contactarnos.