Autor: Felipe Lopera Bohórquez / Semisenior Riesgos & Tecnología
El crecimiento acelerado en el número de dispositivos conectados (móviles, wearables, altavoces inteligentes, etc.) ha convertido los datos personales que estos transmiten y procesan en un recurso extremadamente preciado. Numerosas empresas han dirigido sus esfuerzos hacia la utilización de esta información para crear servicios innovadores, atraer a nuevos clientes y, finalmente, expandir sus operaciones. Sin embargo, hay quienes venden y comercializan esta información expandiéndose una terminología común en el mundo digital conocida como los “Data Brokers”.
¿Qué son los Data Brokers?
Son empresas que recopilan datos de personas que luego venden a terceros para obtener beneficios económicos. Uno de los principales desafíos es que muchas violaciones de privacidad pasan inadvertidas para las personas afectadas, quienes desconocen el destino, manejo y duración del uso de sus datos. Estas empresas, aunque no conocidas por el público en general, poseen una vasta cantidad de información sobre los ciudadanos. Además, el Big Data permite analizar tendencias religiosas, políticas, sexuales, económicas, de ocio, sanitarias, policiales y emocionales de cada individuo a partir de datos básicos. Los algoritmos complejos que utilizan, cada vez más eficientes, proporcionan un conocimiento casi ilimitado.
¿Cómo recopilan la información los Data Brokers?
Los Data Brokers obtienen y analizan datos de diversas fuentes para determinar información personal detallada, desde número de identificación, datos demográficos, de vivienda y financieros, hasta datos de salud. Cuanto más íntima y sensible es la información, mayor es su valor en el mercado. Por ejemplo, el conocimiento sobre una enfermedad terminal de una persona es más valioso que simplemente su nombre y edad.
Existen diferentes maneras en la que los Data Brokers pueden obtener los datos, tanto en línea como fuera de internet, como por ejemplo:
Historial de navegación web: Cada vez que se utiliza un motor de búsqueda, redes sociales, llenas encuestas, participas en competencias o visitas sitios web, dejas un rastro electrónico. Los agentes de datos rastrean estas actividades en línea usando extractores web para recopilar información.
Fuentes públicas: Incluyen registros como certificados de nacimiento, actas de matrimonio y divorcio, información de registro de votantes, actas judiciales, registros de bancarrota, vehículos motorizados y datos de censo.
Fuentes comerciales: Historial de compras, incluyendo detalles como qué compraste, cuándo, cuánto pagaste y si usaste cupones o tarjetas de fidelización.
Tu consentimiento: Al registrarte en programas de fidelidad, puedes haber dado tu consentimiento para compartir tus datos sin darte cuenta, hasta leer las letras pequeñas.
¿Son legales las prácticas de los Data Brokers?
La legalidad de la actividad de los Data Brokers varía según la jurisdicción y las leyes de cada país. En algunos lugares, la recopilación y venta de datos es legal o no está regulada, mientras que en países como Colombia hay leyes estrictas como la Ley 1581, que exige la autorización del titular y un manejo responsable de la información. A nivel mundial, protegerse de los Data Brokers es un desafío debido a la falta de regulación en muchos sitios web.
En resumen, nuestros datos son un recurso muy valioso para las empresas que saben cómo utilizarlos para generar beneficios. Para reducir la exposición de nuestra información personal, es esencial limitar los datos compartidos, ajustar configuraciones de privacidad, leer políticas de tratamiento de datos, usar herramientas de privacidad como navegadores seguros y VPNs, optar por servicios de pago que garanticen privacidad, monitorear nuestra información financiera y crediticia, usar alias cuando sea posible y educar a otros sobre la importancia de la privacidad en línea. Si recibimos correos no deseados podría ser el resultado de la exposición de nuestros datos por parte de Data Brokers.
Fuentes: