Autor: Daniel Flórez Osorio
¿Qué son las partes relacionadas?
Según la NIIF para PYMES, una parte relacionada es una persona o entidad que tiene la capacidad de controlar o ejercer influencia significativa sobre otra en la toma de decisiones financieras u operativas. Incluye:
- Socios o accionistas con poder significativo.
- Administradores y personal clave de dirección.
- Entidades del mismo grupo económico.
- Familiares cercanos de los directivos o socios.
El carácter de “relación” no depende del tipo jurídico, sino de la influencia económica o administrativa que pueda distorsionar la independencia de las transacciones.
¿Qué exige la NIIF respecto a estas operaciones?
La NIIF para PYMES Sección 33 establece que las entidades deben:
- Identificar claramente las partes relacionadas.
- Revelar la naturaleza de la relación, así como las transacciones y saldos pendientes al cierre del ejercicio.
- Informar sobre condiciones no equivalentes a mercado si existieran.
- Detallar operaciones significativas como: préstamos, ventas, compras, pagos por servicios, garantías, entre otras.
Estas revelaciones deben presentarse en notas a los estados financieros, con suficiente detalle para que los usuarios comprendan el impacto de estas relaciones en la posición financiera y el desempeño de la entidad.
¿Qué debe hacer el auditor o revisor fiscal? (NIA 550)
La NIA 550 – Partes Relacionadas establece la responsabilidad del auditor para:
- Obtener comprensión suficiente de las relaciones y transacciones con partes relacionadas.
- Evaluar si la entidad tiene procesos formales para identificarlas.
- Diseñar procedimientos específicos para detectar riesgos de incorrección material, especialmente en operaciones no rutinarias o con condiciones fuera de mercado.
- Investigar operaciones no reveladas, inconsistencias en saldos o conflictos de interés.
- Comunicar cualquier omisión o presentación inadecuada a la administración y, si es necesario, al órgano de gobierno o entes reguladores.
En Colombia, el revisor fiscal debe además cumplir con sus obligaciones legales frente a la vigilancia sobre la correcta revelación contable, y puede estar obligado a denunciar ante la Supersociedades o la DIAN, en caso de que estas operaciones oculten hechos irregulares o tengan impacto tributario relevante.
Riesgos asociados a la omisión o mala revelación
- Riesgo de fraude o manipulación de resultados.
- Pérdida de confianza de los usuarios de la información.
- Contingencias tributarias o sanciones por evasión.
- Incumplimiento del marco de revelación exigido por los entes de supervisión.
- Sanciones disciplinarias para el contador o auditor.
Conclusión
Las transacciones entre partes relacionadas no son en sí mismas ilícitas o indebidas. Su riesgo reside en la falta de transparencia, en condiciones injustificadas o en la omisión de su revelación.
Por ello, tanto los preparadores de información financiera como los auditores y revisores fiscales tienen la responsabilidad de identificarlas, evaluarlas y reportarlas con claridad y suficiencia. Una correcta revelación contribuye a la confianza, la gobernabilidad y la integridad de los estados financieros.
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