Autor: Yovan Alfredo Saavedra Cabrejo
¿Qué cambios incorpora la NIIF 18?
La norma introduce diversos ajustes en la presentación de la información financiera. Entre los aspectos más relevantes se encuentran los siguientes:
Una nueva estructura para el estado de resultados
La NIIF 18 establece categorías específicas para clasificar ingresos y gastos dentro del estado de resultados, diferenciando las actividades de operación, inversión y financiación.
El propósito es que los usuarios de la información financiera puedan comprender con mayor claridad el origen de los resultados de una entidad. Para ello, la NIIF 18 incorpora categorías específicas dentro del estado de resultados:
- Operación: incluye los ingresos y gastos que no se clasifican en las demás categorías definidas por la norma y representa el resultado de operación de la entidad.
- Inversión: comprende ingresos y gastos asociados a inversiones, efectivo y otros activos que generan rendimientos de forma independiente de los demás recursos de la entidad.
- Financiación: incluye ingresos y gastos relacionados con la obtención de financiación y determinados pasivos financieros.
Esta clasificación busca facilitar el análisis del desempeño financiero y mejorar la comparabilidad entre organizaciones.
Nuevos subtotales obligatorios
La norma incorpora determinados subtotales que deberán presentarse de forma obligatoria, entre ellos el resultado operativo.
Este cambio busca mejorar la comparabilidad entre entidades y facilitar el análisis del desempeño financiero por parte de inversionistas, socios, entidades financieras y demás usuarios de la información.
Mayor atención a los indicadores definidos por la administración
Uno de los aspectos más novedosos de la NIIF 18 es el tratamiento de las denominadas Medidas de Desempeño Definidas por la Administración (Management-defined Performance Measures – MPM).
Muchas organizaciones utilizan indicadores propios para explicar sus resultados financieros. Bajo la nueva norma, cuando estos indicadores sean comunicados públicamente, deberán acompañarse de revelaciones específicas que permitan comprender cómo se calculan y cómo se relacionan con las cifras presentadas en los estados financieros.
Un cambio que va más allá del área contable
La implementación de la NIIF 18 no debería verse únicamente como una responsabilidad del área financiera.
Las organizaciones deberán evaluar posibles impactos en sus reportes internos, indicadores de gestión, presentaciones a juntas directivas, análisis para inversionistas y demás mecanismos utilizados para comunicar resultados.
En este sentido, la preparación para la NIIF 18 involucra no solo a contadores y responsables financieros, sino también a la administración y a los órganos de gobierno corporativo.
Conclusión
La información financiera no solo debe ser correcta; también debe ser comprensible para quienes toman decisiones.
La NIIF 18 representa una oportunidad para que las organizaciones revisen cómo están comunicando su desempeño y si los indicadores que utilizan reflejan adecuadamente la realidad del negocio.
Aunque su aplicación obligatoria aún requiere tiempo, iniciar desde ahora la evaluación de sus impactos permitirá una transición más ordenada y una mejor preparación frente a los nuevos requerimientos de presentación y revelación de información financiera.
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