Según el último Global Wealth Report, publicado por UBS, el mundo volvió a tener más riqueza personal en el 2024, después de haber tenido una caída en el 2022 y un periodo de recuperación en el 2023. Y es que la riqueza es importante no solo para quien la posee, sino que tiene un impacto económico positivo en la sociedad al financiar la inversión, generar crecimiento empresarial y empleo, entre otros. No es coincidencia que más del 50% de la riqueza personal del mundo se encuentre concentrada en las dos economías más grandes: Estados Unidos y China.
Tradicionalmente se asocia la riqueza al capital financiero, sin embargo, existen otros tipos de capital: el social, el intelectual, el operativo, el humano, el relacional y el espiritual. Todos, en conjunto, son fundamentales para construir el patrimonio familiar y para asegurar tranquilidad y bienestar para las futuras generaciones. No obstante, en muchos casos se prioriza el capital financiero y los otros pasan a segundo plano, ocasionando problemas que se van acentuando con el tiempo.
Planear estrategias para preservar el patrimonio
Adicional a construir un patrimonio, existe un reto no menor que es lograr que este se preserve en el tiempo y que genere tranquilidad y bienestar a la familia. Amenazas como los conflictos familiares, la falta de involucramiento de los descendientes en los negocios, el desconocimiento sobre el valor del patrimonio y una administración ineficaz del mismo pueden poner en peligro todo lo que se ha construido con tanto esfuerzo por tantos años. Es por esto que cada vez cobra más relevancia hacer una planeación adecuada para proteger el patrimonio.
Para ponerlo en términos numéricos, según el estudio Oxford Place del 2019, de cada 100 patrimonios, solo 30 llegarán a la segunda generación, nueve a la tercera generación y apenas uno llegará a la cuarta.
¿Por qué la transición generacional de la riqueza es tan baja? Principalmente por dos factores:
- El viejo refrán dice: “abuelo comerciante, padre noble e hijo pordiosero”. Se prepara el dinero para los hijos, pero no a los hijos para el dinero. Esto quiere decir que las primeras generaciones centran sus esfuerzos en construir el patrimonio, buscando un mejor futuro para sus hijos y nietos, pero en muchos casos se descuida el desarrollo, es decir, las capacidades necesarias para administrarlo y hacerlo crecer.
- Las disputas familiares: una vez el patriarca fallece, las familias terminan peleando por quién se queda con qué, cómo se van a administrar los negocios familiares, si los que heredan merecen o no hacerlo y un sinfín de discusiones personales, que solo traen como resultado el desgaste de las relaciones y, adicionalmente, el descuido de los negocios y del patrimonio.
Principales errores
Estos son algunos de los principales errores que se comenten en la preservación de los patrimonios:
- Centrarse en el capital financiero y excluir tanto el capital humano como el intelectual, inclusive el espiritual.
- Entender la preservación del patrimonio como algo estático, algo que no pareciese cambiar.
- No preparar a los herederos para conservar el patrimonio, que va muy de la mano con el desconocimiento por la forma de administrar esta herencia.
- No dimensionar ni entender el riesgo que significan las amenazas tanto internas como externas.
- Pensar en términos cuantitativos y no cualitativos. A veces los números son importantes, pero lo cualitativo es clave para entender el proceso.
- Creer que este es un trabajo fácil de hacer. La administración del patrimonio requiere de mucha sensibilidad, perspicacia y conocimiento, para seguir conservando el capital.
Soluciones en el mercado
El sistema financiero en Colombia ha respondido a la necesidad de preservar los patrimonios familiares a través de servicios especializados en la administración patrimonial, ofrecidos principalmente por fiduciarias y bancos privados. Nos hemos encargado de generar herramientas y soluciones de gestión patrimonial a la medida de cada familia, propendiendo por disminuir todos los riesgos y situaciones mencionadas en este artículo y buscando generar tranquilidad, unión familiar y preservación del patrimonio.
Particularmente en las fiduciarias, contamos con equipos interdisciplinarios (abogados, financieros y tributaristas expertos en temas de familia) que bajo la figura de los patrimonios autónomos diseñan e implementan soluciones que entre otras cosas logran:
- Definir de reglas asegurando una transición generacional de la riqueza de manera tranquila buscando la armonía familiar.
- Asesorar en inversiones a la medida, en pesos y en otras monedas, para contribuir a la preservación y el crecimiento de la riqueza.
- Administrar los activos.
- Asegurar los más altos protocolos de confidencialidad de la información.
- Generar escenarios para la prevención y solución de eventuales conflictos familiares.
- Separar los negocios familiares de la riqueza personal de la familia.
La planificación familiar es la pieza clave para poder preservar el patrimonio. Es un proceso que, como lo he mencionado en este artículo, puede tener muchas aristas y niveles de complejidad. Cada caso es distinto. Por eso es importante empezar a tener conversaciones sobre estos temas con la familia y asesorarse de expertos, entre antes mejor. Recordemos que “la riqueza llega en bicicleta y se va en tren bala”.
En OCH Group tenemos el equipo legal y financiero que puede hacer más fuertes sus negocios, y en particular, mantener fuerte su patrimonio.
Fuente:
- Mario Estupiñan, Carta Financiera ANIF #197, Noviembre de 2025