Cuando una persona o empresa se ve afectada por daños en una obra civil y decide emprender una reclamación formal, dentro de sus primeros pasos está contratar un perito; pero este profesional debe tener la capacidad de emitir una opinión con rigor técnico e idoneidad, firmar un dictamen pericial consta de un informe técnico que se convierte en una prueba determinante ante un tribunal, una aseguradora o un proceso arbitral, y con esa firma se asume una responsabilidad civil.
Entender qué implica esa responsabilidad, que obligaciones adquiere el perito y como debe estructurarse un dictamen para que sea técnica y jurídicamente sólido, es fundamental para quienes contratan el servicio, como para quienes lo ejercen.
De acuerdo con el código general del proceso, en el artículo 226, se describe al perito de la siguiente manera:
“El perito deberá manifestar bajo juramento que se entiende prestado por la firma del dictamen que su opinión es independiente y corresponde a su real convicción profesional.”
Es decir que un perito, es un profesional idóneo y con la capacidad de dar una opinión técnica sobre los aspectos que se pretenden reclamar, pero además de ello, debe actuar con total imparcialidad y con una excelente reputación, por lo cual, la responsabilidad civil del perito surge del vínculo entre el servicio encargado, el dictamen emitido y las consecuencias que ese dictamen u opinión técnica pueda generar dentro del proceso.
La responsabilidad civil de un perito se produce cuando emite un dictamen incorrecto, incompleto o sesgado, y esa falla causa un perjuicio económico o jurídico demostrable a alguna de las partes involucradas, causado sea por su culpa, negligencia o ignorancia inexcusable, ya sea en el reconocimiento o en el acto de emisión del dictamen.
El afectado es directamente el perito, si actúa con negligencia, imparcialidad o ignorancia inexcusable al elaborar el dictamen; al firmar un dictamen pericial, el perito asume una responsabilidad y está expuesto a asumir las consecuencias, y en el campo de la ingeniería civil, donde las cifras en juego pueden ser millonarias, las consecuencias de un peritaje deficiente son especialmente graves.
El perito en ingeniería civil al firmar un dictamen pericial, adquiere un conjunto obligaciones técnicas, éticas y jurídicas, que estructuran su responsabilidad profesional:
- Idoneidad: Un perito idóneo será aquella persona natural con formación, experiencia y capacitación en la materia sobre la que emite el concepto.
- Imparcialidad e independencia: Un perito debe actuar sin vínculos de interés con ninguna de las partes, su opinión debe fundamentarse solamente en la ciencia, oficio y profesión del experto, sin beneficiar al contratante, ni afectar a la contraparte; emitir un dictamen de esta índole, puede ser declarado nulo o cuestionado ante un juez, teniendo consecuencias directas para quien lo presentó.
- Veracidad y exactitud: Toda afirmación técnica en el dictamen debe ser sustentada, la información debe ser respaldada con metodologías reconocidas y fuentes verificables.
Un dictamen que presenta cifras sin soporte o que llega a conclusiones que no se derivan lógicamente del análisis técnico está expuesto a ser desvirtuado, con consecuencias sobre la credibilidad del perito y la validez de la prueba.
- Sustentación: En procesos judiciales, el perito puede ser convocado a defender sus conclusiones ante el juez, responder interrogatorios de la contraparte y aclarar, complementar o dar explicación de su dictamen; por lo que el perito debe dominar a profundidad el contenido de su informe y defenderlo con argumentos técnicos.
- Conducta intachable: Los peritos deben ser personas que se destaquen por su actuar profesional, que no cuente con ningún tipo de antecedente jurídico, que toda conclusión a la que arribe en su dictamen de confiabilidad y sea valorada como medio de prueba.
En OCH Group entendemos que la responsabilidad civil del perito no es una carga, es el estándar que define la calidad de nuestro trabajo, cada dictamen que emitimos esta diseñado para ser técnicamente irrefutable y jurídicamente sostenible, porque sabemos que nuestros clientes depositan en nosotros decisiones económicas y procesos legales de alta relevancia.
Contamos con experiencia en la elaboración de dictámenes periciales en ingeniería civil, hemos acompañado a empresas públicas y privadas, propietarios y contratistas en procesos de reclamación ante entidades públicas, aseguradoras, constructoras y tribunales de arbitramento en Colombia.
Si usted está enfrentando una situación de este tipo o quiere entender sus opciones antes de tomar una decisión, le invitamos a contactarnos. Evaluamos su caso de manera confidencial y le explicamos qué tan viable es su reclamación y cuál es el camino técnico más adecuado para sustentarla.