Autor: Daniel Flórez Osorio
En Colombia, la aplicación de las Normas Internacionales de Auditoría hace parte del marco técnico normativo incorporado mediante el Decreto 2420 de 2015, aplicable al ejercicio profesional de auditoría y revisoría fiscal.
Adicionalmente, el ejercicio del revisor fiscal debe desarrollarse bajo los principios establecidos en la Ley 43 de 1990, especialmente aquellos relacionados con la independencia, diligencia profesional, responsabilidad y calidad del trabajo.
La NIA 510 establece que, en un encargo inicial, el auditor debe obtener evidencia suficiente y adecuada para determinar si:
- Los saldos iniciales contienen incorrecciones que puedan afectar materialmente los estados financieros actuales.
- Las políticas contables aplicadas anteriormente son consistentes con el período auditado.
- Los ajustes o cambios contables fueron correctamente reconocidos, medidos y revelados.
¿Qué debe evaluar el auditor o revisor fiscal?
Cuando una persona natural o juridica asume una nueva auditoría o revisoría fiscal, debe prestar especial atención a:
1. Conocimiento de la información financiera anterior
El auditor debe revisar los estados financieros del período anterior, sus revelaciones y, cuando exista, el informe emitido por el auditor predecesor.
Esto permite identificar asuntos relevantes como:
- Salvedades.
- Limitaciones al alcance.
- Errores identificados.
- Riesgos previamente advertidos.
2. Validación de los saldos de apertura
El auditor debe evaluar si los saldos iniciales fueron trasladados correctamente al nuevo período.
Algunas áreas que requieren especial atención son:
- Cuentas por cobrar y deterioros.
- Inventarios y obsolescencia.
- Propiedad, planta y equipo.
- Pasivos y obligaciones pendientes.
- Provisiones y contingencias.
- Patrimonio y resultados acumulados.
Un error proveniente de períodos anteriores puede afectar directamente la razonabilidad de los estados financieros actuales.
3. Evaluación de políticas contables
El auditor debe verificar que las políticas contables aplicadas sean adecuadas conforme al marco de información financiera aplicable, ya sea NIIF Plenas o NIIF para PYMES.
También debe evaluar que cualquier cambio de política haya sido correctamente registrado y revelado.
4. Obtención de evidencia suficiente y adecuada
La responsabilidad del auditor no termina con recibir los estados financieros iniciales.
Debe obtener evidencia mediante procedimientos como:
- Confirmaciones externas.
- Revisión documental.
- Conciliaciones.
- Pruebas sustantivas.
- Análisis de movimientos posteriores.
La evidencia obtenida será la base para definir si existen impactos en su informe de auditoría o dictamen de revisoría fiscal.
Importancia para la Revisoría Fiscal:
En Colombia, la revisoría fiscal cumple una función de interés público, por lo cual no es suficiente asumir que las cifras iniciales son correctas únicamente porque fueron preparadas por la administración o revisadas previamente por otro profesional.
El revisor fiscal debe aplicar su juicio profesional y escepticismo profesional, dejando evidencia clara de los procedimientos realizados y las conclusiones obtenidas.
Una adecuada revisión de saldos iniciales permite:
- Reducir riesgos de incorrección material.
- Fortalecer la calidad del dictamen.
- Identificar situaciones que requieren atención de la administración.
- Proteger la confianza de accionistas, inversionistas y terceros.
Conclusión
La NIA 510 nos recuerda que una auditoría confiable comienza con una pregunta fundamental:
¿La información financiera sobre la cual estamos construyendo nuestra opinión tiene una base sólida?
Los saldos iniciales representan el punto de partida de la auditoría y su adecuada evaluación es indispensable para garantizar información financiera transparente, confiable y útil para la toma de decisiones.
Para el auditor y revisor fiscal, realizar un trabajo riguroso sobre los saldos iniciales no solo es un requerimiento técnico; es una manifestación de independencia, responsabilidad profesional y compromiso con la confianza pública.
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