Derecho de voto en las sociedades por acciones

OCH Blog Competencia para la declaración de existencia de un grupo empresarial
La regla general es cada acción concede un voto en las sociedades por acciones, sin embargo, la sociedad por acciones simplificada amplió esta regla.

Contacta al Experto

Juan Camilo Franco

Juan Camilo Franco

Partner Legal Services - e-mail: juan.franco@ochgroup.co - Cel: +57 3007080666

Autor: Juan Pablo Calle Gallego – Junior – Email: juan.calle@ochgroup.co

Los votos que los socios o accionistas tienen para la toma de decisiones dependen del tipo societario del cual participen, la Superintendencia de Sociedades en  Oficio 220-074953 del 3 de junio de 2021 llevó a cabo un breve recuento sobre el ejercicio del derecho de voto en los diferentes tipos societarios existentes en el ordenamiento jurídico colombiano:

 

“1. Para el caso de las Sociedades Colectivas, según lo establecido en el artículo 316 del Código de Comercio, cada socio tendrá derecho a un voto en la respectiva junta de socios.

  1. En lo que tiene que ver con las Sociedades en Comandita, cada gestor tendrá un voto para la toma de decisiones del máximo órgano social. Los votos de los comanditarios se computarán conforme al número de cuotas o acciones de cada uno.
  2. Por su parte, en la junta de socios de las Sociedades de Responsabilidad Limitada, cada socio tendrá tantos votos cuantas cuotas posea en la compañía, acorde con lo previsto en el artículo 359 del Código de Comercio.
  3. En las Sociedades Anónimas, cada accionista tiene derecho a emitir un voto por cada acción que posea.
  4. En las Sociedades por Acciones Simplificadas – S.A.S.-, por regla general, cada acción da derecho a emitir un voto; sin embargo, debe precisarse que el artículo 11 de la Ley 1258 de 2008, establece que en los estatutos se expresarán los derechos de votación que le correspondan a cada clase de acciones, con indicación expresa sobre la atribución de voto singular o múltiple, si a ello hay lugar. 
  5. Por tanto, es posible concluir que en las sociedades por acciones, con la excepción hecha para el caso de las S.A.S. referida a la posibilidad de pactar en los estatutos el voto múltiple, cada acción da derecho a un voto en la reunión del máximo órgano social.”1

 

En el Oficio citado se revisan varios conceptos que vale la pena recordar pues hacen parte del día a día del desarrollo de las sociedades.

 

¿Qué son las acciones de voto múltiple?

 

Las acciones de voto múltiple nacen con la Ley 1258 de 2008 en su artículo 10, antes de dicha norma se podían crear acciones especiales o privilegiadas como las llama el Código de Comercio, sin embargo, los privilegios que pueden emanar de estas acciones privilegiadas están limitadas al orden económico y no era posible que ofrecieran beneficios adicionales en materia política. No solo eso, de manera expresa se prohíbe la creación de acciones con voto múltiples:

 

“ARTÍCULO 381. Las acciones podrán ser ordinarias o privilegiadas. Las primeras conferirán a sus titulares los derechos esenciales consagrados en el artículo 379; las segundas, además, podrán otorgar al accionista los siguientes privilegios:

1) Un derecho preferencial para su reembolso en caso de liquidación hasta concurrencia de su valor nominal;

2) Un derecho a que de las utilidades se les destine, en primer término, una cuota determinada, acumulable o no. La acumulación no podrá extenderse a un período mayor de cinco años, y

3) Cualquiera otra prerrogativa de carácter exclusivamente económico.

En ningún caso podrán otorgarse privilegios que consistan en voto múltiple, o que priven de sus derechos de modo permanente a los propietarios de acciones comunes.”

 

Con la Ley 1258 aparece entonces la posibilidad de crear acciones especiales con beneficios políticos a través de disposiciones estatutarias, permitiéndole en este caso a un accionista, por ejemplo, tener un número menor de acciones en cantidad frente a otros accionistas de la misma sociedad, pero mantener el control en las decisiones de la compañía a través de acciones con voto múltiple. Esto genera unos beneficios más palpables que las acciones privilegiadas en materia económica que dependían de las utilidades de la empresa, las cuales podrían no existir o un beneficio en materia de liquidación, que podría verse no materializado por la inexistencia de activos suficientes para satisfacer las obligaciones con los acreedores externos e internos de la sociedad.

 

Cabe recordar que, como su nombre lo indica, las acciones con voto múltiple tienen impacto en la toma de decisiones, pues  para determinar el quorum deliberatorio se tienen en cuenta las acciones suscritas, en el caso de la S.A.S. bastaría con que un solo accionista sea titular de cuando menos la mitad más una de las acciones, salvo disposición estatutaria en contrario; lo anterior también fue un cambio importante porque previo a la S.A.S. la celebración de reuniones y la toma de decisiones exigía la participación de al menos dos accionistas.

 

¿Por qué son importantes la acciones con voto múltiple?

 

Este tipo de acciones pueden constituirse una herramienta útil con la finalidad de mantener el control en un vehículo societario determinado, en donde se pueden sacrificar algunos beneficios económicos en relación con el capital y correlativamente con el patrimonio de la compañía, pero conservando la facultad de ser la posición controlante al momento  de tomar las decisiones en cabeza de la asamblea general de accionistas.

 

Esta situación puede ser muy útil, por ejemplo, cuando se utilizan los vehículos societarios para una partición de patrimonio en vida de materia anticipada, dejando una amplia participación en el porcentaje de las acciones a los hijos, pero los padres conservando la mayoría de los votos que les permita seguir gestionando su patrimonio en atención a sus intereses. Otra situación podría ser con la finalidad de negociar inversiones, así podrían sacrificarse un porcentaje de las futuras utilidades de la compañía, pero conservando siempre el control con la finalidad de que el objeto social de la empresa se siga desarrollando según las intenciones de el o los accionistas primigenios.

 

Desde la otra cara podría convertirse en un instrumento de abusos, por ejemplo, a simple vista ver a un accionista con una única acción sobre un capital X que parece minoritario, pero que representa la mayoría de los votos en atención a que dicha acción entrega XX cantidad de votos a su titular, pudiendo bloquear muchas decisiones de la asamblea con la finalidad de afectar los beneficios económicos que podrían obtener los demás accionistas de la sociedad. También, podría encargarse de diseñar una administración de la sociedad afín a sus intereses personales, este es quizás el problema más grave pues podría convertirse en un instrumento que potencie los intereses de expropiación de los accionistas controlantes:

 

(…) el voto múltiple les otorga a los accionistas con tales derechos políticos aumentados, así como a los administradores que ellos elijan, un incentivo para expropiar los activos y flujos de caja de la sociedad que es concomitante con un menor interés en la maximización de utilidades. Tal riesgo, sobra decirlo, es mayor mientras menos protector de los demás accionistas sea el régimen legal. Así, accionistas con voto múltiple, baja participación accionaria y poca honestidad se podrán preguntar: ¿el poder para qué?, para luego contestarse a sí mismos: para enriquecerse y vivir como emperadores asistidos por una nutrida burocracia en la sociedad que controlan. Tales accionistas con voto múltiple podrán igualmente estar interesados en mantener mejores relaciones con proveedores, empleados, acreedores y otros grupos de interés que con los propios accionistas ordinarios. Aunque es positivo que los administradores les den un buen trato a tales grupos de interés, sí puede ser grave que los aportes de los accionistas se gasten descuidadamente con el objeto de intentar complacer o cautivar a aquellos.”

 

En todo caso, desde la perspectiva que se le analice, estas acciones ciertamente ofrecen beneficios materiales para quien sea titular de las mismas, situación que con las acciones privilegiadas preexistenes podría quedarse eventualmente en beneficios económicos que si bien en la disposición legal suenan muy apetecibles, en la realidad muy fácilmente pueden quedar en la nada; se debe ser igualmente cuidadoso al conceder este tipo de prerrogativas pues como se mencionó, podría generar situaciones ampliamente negativas con pocas opciones para resolverlas.

 

Referencias.

  1. Superintendencia de Sociedades, Oficio 220-074953 del 3 de junio de 2021 
  2. Código de Comercio, artículo 381.
  3. Gaviria Gil, Juan Antonio. La responsabilidad de los administradores frente a los accionistas de diferente clase con intereses contrapuestos, 2021.

 

Fuentes:

https://www.supersociedades.gov.co/nuestra_entidad/normatividad/normatividad_conceptos_juridicos/OFICIO_220-074953_DE_2021.pdf

http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/codigo_comercio_pr011.html#381

https://revistas.uexternado.edu.co/index.php/derpri/article/view/6929

Compartir este Post en:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Etiquetas

Publicaciones relacionadas