Autor: Antonio Ochoa
El dictamen pericial como eje del debido proceso
La prueba pericial ha sido tradicionalmente entendida como un instrumento técnico de apoyo a la decisión judicial. Sin embargo, en la práctica procesal, su impacto va mucho más allá de un simple elemento probatorio. En múltiples escenarios, el dictamen pericial se convierte en el eje sobre el cual se construye la decisión de fondo, especialmente cuando involucra aspectos técnicos que escapan al conocimiento del juez.
La Sentencia T-526 de 2024 de la Corte Constitucional pone en evidencia este fenómeno y redefine el alcance del dictamen pericial dentro del debido proceso. El caso analizado gira en torno a un proceso policivo por perturbación a la posesión en el que la decisión final estuvo directamente influenciada por un dictamen pericial que no pudo ser controvertido por una de las partes.
La Corte identificó un problema estructural: no se trataba simplemente de una irregularidad formal, sino de una afectación directa al derecho de defensa. La imposibilidad de controvertir el dictamen no solo limitó la participación procesal de la accionante, sino que incidió de manera determinante en el resultado del proceso.
En la práctica jurídica, esto implica reconocer que el valor del dictamen pericial no está únicamente en su contenido técnico, sino en las garantías procesales que rodean su incorporación, contradicción y valoración.
La contradicción de la prueba como garantía estructural
Uno de los aportes más relevantes de la sentencia es la reafirmación del derecho de contradicción como componente esencial del debido proceso. La Corte concluyó que la omisión de etapas procesales que permiten controvertir el dictamen pericial configura un defecto procedimental absoluto, lo cual invalida la actuación judicial o administrativa.
En escenarios reales de litigio, la contradicción de la prueba pericial permite cuestionar la metodología utilizada, los supuestos técnicos, las conclusiones del perito y la coherencia del dictamen con otros elementos probatorios. Sin esta posibilidad, el dictamen se convierte en una verdad no debatida, lo que rompe el equilibrio procesal.
La sentencia es clara al señalar que la accionante solicitó oportunamente la posibilidad de controvertir el dictamen, pero dicha solicitud fue negada por la autoridad. Esta omisión fue considerada grave y trascendente, precisamente porque el dictamen influyó directamente en la decisión final.
Este criterio tiene implicaciones profundas en la práctica profesional. No basta con que exista una prueba pericial dentro del proceso; es indispensable que las partes tengan una oportunidad real y efectiva de intervenir en su valoración. Esto incluye la posibilidad de objetar, solicitar aclaraciones, pedir un nuevo dictamen o interrogar al perito.
Implicaciones para la práctica contable, financiera y pericial
Aunque la sentencia se origina en un proceso policivo, sus efectos trascienden este ámbito y se extienden a todos los escenarios donde intervienen dictámenes técnicos, incluidos los procesos contables, financieros y tributarios.
En la práctica, los dictámenes periciales son frecuentes en:
- litigios tributarios,
- procesos de responsabilidad fiscal,
- valoraciones empresariales,
- determinación de perjuicios,
- controversias contables y financieras.
Desde la experiencia del equipo de Dictámenes Periciales de OCH Group, los dictámenes en materia contable y financiera suelen enfrentarse a un desafío recurrente: la desconexión entre la información técnica presentada y la posibilidad real de ser analizada críticamente dentro del proceso. Cuando esto ocurre, el riesgo no es únicamente jurídico, sino también de interpretación económica de los hechos.
La sentencia obliga a replantear el rol del perito y del profesional que interactúa con este tipo de pruebas. No se trata únicamente de producir informes técnicamente sólidos, sino de asegurar que estos puedan ser explicados, sustentados y controvertidos dentro de un escenario procesal.
Además, introduce un elemento clave para el gobierno de datos: la trazabilidad. Un dictamen pericial debe poder reconstruirse, verificarse y contrastarse con la información base que lo soporta. En escenarios donde la fiscalización estatal se basa en analítica de datos, este principio adquiere mayor relevancia.
En nuestra línea de Dictámenes Periciales de OCH Group, este tipo de precedentes se integran como parte del análisis técnico en procesos donde intervienen pruebas especializadas, asegurando que los dictámenes no solo sean sólidos en su contenido, sino también plenamente defendibles dentro de un escenario de contradicción probatoria y debido proceso.
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Para quienes requieren revisar el contenido completo de la sentencia y su alcance técnico, esta puede consultarse de forma íntegra dentro del repositorio normativo de OCH Group, donde se encuentran disponibles decisiones relevantes junto con su contexto y aplicación práctica en entornos empresariales.
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Fuentes
- Corte Constitucional — Sentencia T-526 de 2024
- Constitución Política de Colombia — Artículo 29 (debido proceso)
- Ley 1801 de 2016 — Código Nacional de Policía y Convivencia
- Código General del Proceso — Régimen probatorio