Saltar al contenido

Dictamen pericial o peritaje en Valoración de Empresas

OCH Blog Dictamen pericial o peritaje en Valoración de Empresas

Este contenido es producido por OCH Group, Independent Member de GGI en Colombia.

El peritaje en valoración de empresas incluye el desarrollo de uno de los diferentes métodos de valoración que permiten determinar el valor financiero y económico de una compañía, partiendo de cifras financieras y proyecciones entre otros aspectos que generan valor.
En el ejercicio de la actividad empresarial, uno de los aspectos de mayor importancia para la toma de decisiones por parte de las personas u órganos de gobierno corporativo encargados de tal menester, es el conocimiento profundo que se posea sobre la situación financiera de la compañía, dado que esta es una de las variables más relevantes para la correcta valoración de dicha compañía, frente a los diferentes mecanismos existentes para ello.

 

El dictamen pericial o peritaje que tiene por objeto una valoración de empresas, se fundamenta en algunas herramientas que permiten determinar el valor financiero y económico que tiene una determinada compañía, partiendo de aspectos generales como la información acerca de las cifras financieras, las proyecciones de crecimiento y estrategias de negocio, entre otros aspectos que generan un valor cuantificable cuya definición permite tener una idea clara acerca del valor general que tiene dicha empresa.

 

Es importante resaltar que cuando se habla del “valor” de una empresa, no se está hablando del precio al que dicha empresa necesariamente debería venderse ante una oferta de adquisición, pues este último dependerá de muchos otros factores de mercado que son externos a los métodos de valoración y que son determinantes a la hora de fijar un precio de venta.

 

Al respecto, el profesor Pablo Fernández, en su texto de investigación “Métodos de Valoración de Empresas”, indica:

 

En general, una empresa tiene distinto valor para diferentes compradores y para el vendedor. El valor no debe confundirse con el precio, que es la cantidad a la que el vendedor y comprador acuerdan realizar una operación de compraventa de una empresa. Esta diferencia en el valor de una empresa concreta se puede explicar mediante múltiples razones. Por ejemplo, una gran empresa extranjera muy avanzada tecnológicamente desea comprar otra empresa nacional, ya conocida, para entrar en nuestro mercado aprovechando el renombre de la marca local. En este caso, el comprador extranjero tan sólo valorará la marca, pero no valorará las instalaciones, maquinaria, etc., ya que él mismo dispone de unos activos más avanzados. Por el contrario, el vendedor sí que valorará muy bien sus recursos materiales, ya que están en situación de continuar produciendo. De acuerdo con el punto de vista del primero, se trata de determinar el valor máximo que debería estar dispuesto a pagar por lo que le aportará la empresa a adquirir; desde el punto de vista del vendedor, se trata de saber cuál será el valor mínimo al que debería aceptar la operación. Estas dos cifras son las que se confrontan en una negociación, en la cual finalmente se acuerda un precio que está generalmente en algún punto intermedio entre ambas. Una empresa también puede tener distinto valor para diferentes compradores por diferentes razones: distintas percepciones sobre el futuro del sector y de la empresa, distintas estrategias, economías de escala, economías de complementariedad…”

 

Una empresa o actividad está enmarcada por múltiples variables que determinan la generación de riqueza y de caja para quien la emprende (persona o sociedad), entre ellas: productos, servicios, clientes, proveedores, propiedad intelectual, alianzas o contratos de colaboración, activos, pasivos, ingresos, costos, gastos, financiamiento, entre muchas otras. El empresario ordena dichas variables de la forma determinada por él, de manera que pueda lograr un mayor ingreso final o riqueza para el socio o accionista de la sociedad o la persona natural propietaria de la empresa.

 

Valorar una empresa significa correr un método de valoración con variables antes indicadas y todas aquellas que afecten el desarrollo de la actividad, para obtener como resultado el monto total que alguien debería pagar en condiciones del mercado por aquella empresa.

 

La empresa puede ser una unidad de negocio de una sociedad, por ello en la valoración no necesariamente se busca el precio de las acciones, cuotas o participaciones de la misma, ya que sería posible que una sociedad enajenará o cediera un determinado negocio o actividad a otra, lo que no implica la venta de participaciones sociales.

 

No obstante, es común que una sociedad desarrolle una determinada empresa sirviendo como vehículo jurídico para la misma, es en este caso, en el que se confunde la valoración de empresa, con la valoración de las participaciones en un determinado ente societario, caso en el cual, cuando se valora la empresa, el monto que se obtiene correspondería con el valor total de las acciones o participaciones, si es el único negocio que posee el ente.

 

En la legislación colombiana es escasa la regulación respecto de la valoración de empresas, la normatividad vigente hace remisión a este fenómeno, pero no le define y menos aún establece normas que lo dirijan o controlen.

 

Los aspectos teórico – técnicos de la valoración de empresas penden de las ciencias económicas, financieras y contables, y del conocimiento, profesionalismo y objetividad del valorador; así como, del estudio y sustento histórico, estadístico, presupuestal y de mercado de las variables internas y externas a tener en cuenta al correr el método de valoración.

 

El valorador debe ser un experto (formado en cualquiera de las ciencias antes mencionadas), perito en diferentes asuntos de naturaleza financiera y contable, que garanticen el entendimiento racional y crítico de las cifras, y del cálculo adecuado bajo los presupuestos de cada método.

 

¿Qué debe contener el peritaje de valoración de una empresa?

 

Para determinar el contenido de este tipo de dictámenes periciales, es necesario determinar, en primera medida, si se trata de un peritaje privado o si, por el contrario, es un dictamen que será llevado un proceso jurisdiccional.

 

De tratarse de un peritaje de carácter privado, dicho informe no deberá cumplir con ningún tipo de requisito formal adicional al método de valoración que se implemente, no obstante, si se está frente a un dictamen pericial de cara a un proceso jurisdiccional, es necesario que el informe llene a cabalidad los requisitos del artículo 226 del Código General del Proceso, de cara a su valoración:

 

“El dictamen suscrito por el perito deberá contener, como mínimo, las siguientes declaraciones e informaciones:

 

1. La identidad de quien rinde el dictamen y de quien participó en su elaboración.

 

2. La dirección, el número de teléfono, número de identificación y los demás datos que faciliten la localización del perito.

 

3. La profesión, oficio, arte o actividad especial ejercida por quien rinde el dictamen y de quien participó en su elaboración. Deberán anexarse los documentos idóneos que lo habilitan para su ejercicio, los títulos académicos y los documentos que certifiquen la respectiva experiencia profesional, técnica o artística.

 

4. La lista de publicaciones, relacionadas con la materia del peritaje, que el perito haya realizado en los últimos diez (10) años, si las tuviere.

 

5. La lista de casos en los que haya sido designado como perito o en los que haya participado en la elaboración de un dictamen pericial en los últimos cuatro (4) años. Dicha lista deberá incluir el juzgado o despacho en donde se presentó, el nombre de las partes, de los apoderados de las partes y la materia sobre la cual versó el dictamen.

 

6. Si ha sido designado en procesos anteriores o en curso por la misma parte o por el mismo apoderado de la parte, indicando el objeto del dictamen.

 

7. Si se encuentra incurso en las causales contenidas en el artículo 50, en lo pertinente.

 

8. Declarar si los exámenes, métodos, experimentos e investigaciones efectuados son diferentes respecto de los que ha utilizado en peritajes rendidos en anteriores procesos que versen sobre las mismas materias. En caso de que sea diferente, deberá explicar la justificación de la variación.

 

9. Declarar si los exámenes, métodos, experimentos e investigaciones efectuados son diferentes respecto de aquellos que utiliza en el ejercicio regular de su profesión u oficio. En caso de que sea diferente, deberá explicar la justificación de la variación.

 

10. Relacionar y adjuntar los documentos e información utilizados para la elaboración del dictamen.”

 

Independientemente de si deben o no cumplirse con los requisitos formales previamente enunciados, todo peritaje en materia de valoración de empresas debe fundamentar su informe en un determinado método y su subsecuente metodología y serán estos elementos los que conforman el dictamen pericial y el objeto a comprobar en el mismo, en aras de cuantificar el valor intrínseco de un determinado negocio.

 

En la valoración de empresas influyen diferentes factores que podríamos denominar internos y externos de la empresa misma; a su vez, dependiendo del método escogido serán más amplios y diversos, unos y otros.

 

Como factores externos de la empresa a tener en cuenta en la valoración, están la competencia, el mercado local y mundial en cual se desarrolla el negocio, las variables e indicadores micro y macroeconómicos, los factores monetarios domésticos e internacionales, la situación económica del país o países en los que se desarrolla la empresa y las coyunturas políticas que pueden afectar el entorno empresarial.

 

Como factores internos tenemos la tecnología usada, la experiencia, el conocimiento, la eficiencia, la productividad, la eficacia, el sistema administrativo y comercial empleado, los recursos financieros y de crédito, el potencial humano, la capacidad instalada, la historia estadística de la empresa, el reconocimiento de la marca, el desarrollo de la propiedad intelectual en todos sus componentes, entre otros.

 

Sumados a los factores internos y externos, cada método tiene elementos que es necesario tener en cuenta en el desarrollo de la valoración, los expertos como el profesor Fernando Jaramillo Betancur, sugieren que:

 

“En la valoración de empresas es importante definir con claridad la infraestructura pertinente para alcanzar el grado de objetividad que se espera de la misma. Es posible mencionar que los elementos principales son: construcción del entorno y proyección de estados financieros, el período de pronóstico, los flujos de caja libre del período de pronóstico, los flujos de caja del período continuo, la tasa de costo promedio ponderada de capital y, por último, el criterio de actualización. Para proyectar la situación de la empresa es importante conocer las condiciones del entorno para que se puedan identificar las oportunidades y limitaciones que ésta enfrenta. Con base en ello se construyen los escenarios en los cuales se podría ubicar la organización. Luego se estructura el período de tiempo que debe cubrir la proyección para, finalmente, medir los flujos de caja y su proceso de actualización.”

 

Cada método de valoración, según su esencia y finalidad, requiere además ordenar de forma técnica y científica cada una de las variables antes referidas, y aquellas necesarias para correr el método.

 

La doctrina oficial de la Superintendencia de Sociedades, dentro de los métodos que ha reconocido para la valoración de empresas, ha dicho que pueden utilizarse, para el efecto, los siguientes:

 

–    Método de valor en libros.

–    Método flujo de caja descontado.

–    Método ganancia económica.

–    Método de Amortización del Goodwill.

 

Aparte de las anteriormente reseñadas, la Superintendencia de Sociedades, agrega en otra de sus circulares, nuevos métodos de valoración que pueden ser utilizados, como son:

 

i.    Valor de mercado,

ii.   Valor presente del flujo futuro de utilidades, y

iii.  Valor presente del flujo de caja libre (DFC)

 

En la doctrina privada, destaca la clasificación que realiza el profesor Parra Benitez sobre los métodos de valoración de empresas que pueden llegar a utilizarse, que subraya podrían ser:

 

•    Respecto del valor patrimonial:

a.  Valor en libros.

b.  Valor sustancial.

c.   Valor en bolsa.

 

•    Respecto de la capitalización de beneficios futuros:

a.  Método Ratio-Per.

b.  Valor presente del flujo futuro de utilidades.

 

•    Valor actual de dividendos futuros.

 

•    Métodos con base en el Good-Will o fondo de comercio.

 

•    Respecto de los métodos de descuento de flujo de fondos.

a.  Descuento de flujo de fondos FCD.

b.  Flujo de caja libre CF.

 

¿Quién puede realizar el dictamen pericial por mayores costos en contratos de obra a precio global?

 

De conformidad con el numeral 2 del artículo 48 del Código General del Proceso:

 

“Para la designación de los peritos, las partes y el juez acudirán a instituciones especializadas, públicas o privadas, o a profesionales de reconocida trayectoria e idoneidad. El director o representante legal de la respectiva institución designará la persona o personas que deben rendir el dictamen, quien, en caso de ser citado, deberá acudir a la audiencia.”

 

Por otro lado, si el peritaje es de carácter privado, tampoco se necesita de una determinada calidad para su validez formal, no obstante, tal como se indicó en acápites anteriores, es importante que el valorador sea un experto formado en cualquiera de las ciencias económicas, financieras y contables, y del conocimiento, perito en diferentes asuntos de naturaleza financiera y contable, que garanticen el entendimiento racional y crítico de las cifras, y del cálculo adecuado bajo los presupuestos de cada método.

 

Ahora bien, en caso tal de que dicho informe técnico sea llevado a un proceso jurisdiccional y el mismo está dotado de contenido contable o fiscal, es necesario observar lo establecido en la Ley 43 de 1990 y el anexo cuarto del Decreto 2420 de 2015:

 

“Artículo 13: Además de lo exigido por las Leyes anteriores, se requiere tener la calidad de Contador Público en los siguientes casos:

(…)

c) Para actuar como perito en controversias de carácter técnico-contable, especialmente en diligencia sobre exhibición de libros, juicios de rendición de cuentas, avalúo de intangibles patrimoniales y costo de empresa en marcha.

 

Fuente:

“Tratado de los Dictámenes Periciales, Instituciones jurídicas, Económicas, Financieras, Contables y Tributarias. Aplicable al procedimiento Administrativo, Penal, Arbitral y general”, César Mauricio Ochoa Pérez. (Libro Naranja), tercera edición.

Contacta al Experto

Mauricio Ochoa

Mauricio Ochoa

Contador Público - Abogado - Partner - e-mail: [email protected] - Oficina: +57 6042666474 - Cel: +57 3012085777

¿Necesitas este servicio o nuestra asesoría?

Si este tema es de tu interés, requieres este servicio o nuestra asesoría, contacta al experto. Llámanos en Medellín al 6042666474 o vía Whatsapp al 3012085777.

Expertos asociados

Etiquetas

Compartir este Post en:

Si este tema es de tu interés, requieres este servicio o nuestra asesoría, contacta al experto. Llámanos en Medellín al 6042666474 o vía Whatsapp al 3012085777.

Publicaciones recientes

OCH-Mauricio-Ochoa

Mauricio Ochoa

Contador Público – Abogado – Partner

OCH-Camilo-Ochoa

Camilo Ochoa

Partner Assurance & Audit

OCH-Camilo-Franco

Juan Camilo Franco

Partner Legal Services

OCH-Daniel-Diosa

Daniel Diosa

Abogado Senior Legal & Tax

OCH-Elkin-Salazar

Elkin Salazar

Partner Finance & Transactions

OCH-Farley-Zuluaga

Farley Zuluaga

Partner Risk & Technology

OCH Foto Perfil Juan Pablo Calle

Juan Pablo Calle

Abogado Junior Legal Services