Autor: Felipe Lopera Bohórquez
| Todas las empresas llevan a cabo múltiples operaciones con el fin de generar valor, lo cual, para llegar a esto, implica gestionar riesgos; en ese sentido y de acuerdo con buenas prácticas empresariales, hoy en día las entidades están llamadas a implementar Sistemas de Gestión de Riesgos (SGR); los cuales requerirán de una adecuada definición de “apetito”, con el fin de que el sistema sea efectivo.
La importancia de definir el apetito al riesgo radica en que, si no se define este apetito, la gestión de riesgos estará sujeta a subjetividades y libres interpretaciones en cada área o departamento.
De acuerdo con el Instituto de Auditores Internos de España, se debe tener en cuenta los siguientes documentos para definir el apetito al riesgo:
· Declaración explicita que contenga la misión, visión y valores de la empresa. · El análisis DAFO, entendiendo los ámbitos de actuación y las actividades encaminadas a obtener beneficios futuros. · Estrategia de la empresa.
Adicionalmente la empresa deberá:
1. Identificar los riesgos: En este punto es muy importante tener en cuenta el nivel de riesgo aceptable (NRA) o nivel de tolerancia al riesgo en cada área. 2. Evaluar y comparar la pérdida que podría ocasionará la materialización de los riesgos identificados: La pérdida se determinará como producto de impacto y probabilidad, determinando si cada uno de los riesgos está en el rango aceptable, previamente definido. 3. Seguimiento de los riesgos: En este paso la empresa estará monitoreando los riesgos, asignando una escala de pérdida en el que desea que se mantenga. Esta escala de pérdida es entendida como impacto en resultados y probabilidad de ocurrencia del evento.
Por otra parte, es recomendable que las organizaciones tengan en cuenta los siguientes elementos para responder a su pregunta de ¿cómo calcular el apetito de riesgo?:
· Esclarecer los conceptos generales de la Gestión de Riesgos. · El máximo órgano de la organización será quienes definan el apetito al riesgo, el cual, deberá estar alineado con la estrategia de la compañía. · Para definir el apetito al riesgo, será necesario tener en cuenta las expectativas de los grupos de interés (inversionistas, socios, reguladores, etc.) · No existe un estándar de apetito al riesgo, pues cada organización lo definirá de acuerdo con la realidad y el contexto que tenga. · Definir la tolerancia al riesgo, la cual ayudará como indicador e informará a la empresa si se está asumiendo un riesgo por encima del deseado y así direccionar la situación. Es decir, esta tolerancia al riesgo ayudará a la empresa como una alerta para evitar aquellos niveles en los que se superen la capacidad de la empresa. · Asegurar una medición adecuada de los niveles de apetito al riesgo, así como también, la tolerancia al riesgo y la capacidad de cada empresa. · Si bien se recomienda que la implementación o cálculo del apetito al riesgo sea de manera descendente, es decir, desde el nivel estratégico hasta el nivel operativo; debe complementarse con un reporte basado en un enfoque ascendente, en otras palabras, considerar el apetito al riesgo al nivel mínimo de decisión dentro de la organización.
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En conclusión, el definir el apetito al riesgo no es un fin en sí mismo y no se tendría que disponer de recursos desproporcionados para desarrollarlo, pero si será necesario que cada organización evalué el costo-beneficio de su implementación. Un apetito al riesgo bien definido y adecuadamente utilizado permitirá transformar métricas y metodologías para la evaluación de los riesgos. Además, permitirá alinear estrategia, objetivos y gestión de riesgos.
Fuentes:
- Instituto de Auditores Internos de España. (Junio de 2013). Buenas Prácticas en Gestión de Riesgos. Obtenido de Definición e implantación de Apetito de Riesgo: https://auditoresinternos.es/uploads/media_items/apetito-de-riesgo-libro.original.pdf
- Escuela Europea de Excelencia. (22 de Septiembre de 2020). Apetito al riesgo de las organizaciones . Obtenido de https://www.escuelaeuropeaexcelencia.com/2020/09/en-que-consiste-el-apetito-de-riesgo-de-las-organizaciones/