Saltar al contenido

¿Cuáles son las oportunidades para contradecir, ampliar, adicionar, complementar u objetar el dictamen pericial?

OCH Blog ¿Cuáles son las oportunidades para contradecir, ampliar, adicionar, complementar u objetar el dictamen pericial?

Este contenido es producido por OCH Group, Independent Member de GGI en Colombia.

Los dictámenes periciales pueden ser consolidados o desvirtuados, por ello es posible la contradicción del mismo en audiencia, en la que las partes también podrán realizar actuaciones como: adiciones, aclaraciones, complementaciones u objeciones.

Más que medios de impugnación contra los dictámenes periciales, existen momentos u oportunidades procesales que se brindan a las partes en determinado momentum judicial, para controvertir los exámenes, métodos, investigaciones o experimentos, las motivaciones, las explicaciones, el sustento o soportes del dictamen pericial, las afirmaciones o conclusiones del perito, los vicios o falencias del dictamen. 

 

Para que el dictamen pericial puede tener eficacia probatoria en el proceso, debe soportar varios controles, en orden procesal, ellos son:

 

Contradicción del dictamen pericial.  

Tanto el Código General del Proceso, como el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo y el Estatuto Arbitral, contemplan la contradicción del dictamen pericial; pero no como un recurso judicial contra la pericia, sino como una oportunidad en audiencia, en la que las partes podrán realizar cierto tipo de actuaciones (adiciones, aclaraciones, complementaciones u objeciones), que pretenden consolidar o desvirtuar la eficacia probatoria del informe pericial aportado por una de las partes o decretado por el juez. 

 

La contradicción es la “Acción y el efecto de contradecir”, por contradecir se entiende: “(…) Probar que algo no es cierto o no es correcto” (DRAE). Las partes en la contradicción del dictamen pericial lo que buscan es probar de alguna manera que el perito acierta o no acierta en sus conclusiones, además de mostrarle al juez los posibles vicios o falencias del dictamen pericial. 

 

Contradicción del dictamen pericial en el procedimiento ordinario o general. 

El Código General del Proceso dispuso en el artículo 228, inciso 1, lo siguiente: 

La parte contra la cual se aduce un dictamen pericial podrá solicitar la comparecencia del perito a la audiencia, aportar otro o realizar ambas actuaciones. Estas deberán realizarse dentro del término de traslado del escrito con el cual haya sido aportado o, en su defecto, dentro de los tres (3) días siguientes a la notificación de la providencia que lo ponga en conocimiento. En virtud de la anterior solicitud, o si el juez lo considera necesario, citará al perito a la respectiva audiencia, en la cual el juez y las partes podrán interrogarlo bajo juramento acerca de su idoneidad e imparcialidad y sobre el contenido del dictamen. La contraparte de quien haya aportado el dictamen podrá formular preguntas asertivas e insinuantes. Las partes tendrán derecho, si lo consideran necesario, a interrogar nuevamente al perito, en el orden establecido para el testimonio. Si el perito citado no asiste a la audiencia, el dictamen no tendrá valor”. (Subrayado fuera de texto).

 

Se entiende entonces que la parte contra la que se presente un dictamen pericial, podrá realizar las siguientes actuaciones:

 

  1. Solicitar la comparecencia del perito a la audiencia: cuando se da traslado al demandado, y este logra apreciar que las pretensiones tienen como sustento el respectivo dictamen pericial, podrá solicitar al juez, que haga comparecer al perito a la audiencia; caso en el cual, una vez se encuentre allí el experto, podrá formularle preguntas que incluso pueden ser asertivas e insinuantes, estos cuestionamientos pueden estar direccionados a que el perito explique, sustente, motive, aclare, complemente o adicione alguna de las afirmaciones, métodos, experimentos e investigaciones del informe pericial; todo con el fin de consolidar o desvirtuar la prueba pericial.

 

En el Código General del Proceso, no se establece de manera expresa la oportunidad para solicitar las aclaraciones, complementaciones o adiciones del dictamen, por ello, a nuestro parecer y en la medida de las posibilidades técnicas, científicas o artísticas las partes sólo podrán solicitarlo en la audiencia en la que se interroga al perito, y el juez determinará la oportunidad para que el perito las presente, si no es técnicamente posible hacerlo en la misma audiencia. 

 

  1. Aportar otro dictamen pericial: la parte contra la que se presente un dictamen, podrá aportar una nueva experticia, para sustentar la excepción y los motivos u objeciones que tenga en contra del dictamen pericial del cual le corren traslado. Debemos advertir que éste debe presentarse dentro “(…) del término de traslado del escrito con el cual haya sido aportado o, en su defecto, dentro de los tres (3) días siguientes a la notificación de la providencia que lo ponga en conocimiento”; lo que pone en ventaja temporal a quien presente el dictamen pericial previo.

 

  1. Realizar las actuaciones contenidas en los numerales anteriores al mismo tiempo: si lo considera pertinente la parte, puede solicitar la comparecencia del perito a la audiencia, realizando las respectivas solicitudes o preguntas al mismo, también puede aportar en el término establecido un nuevo dictamen pericial. 

 

Si la parte solicita la comparecencia del perito, o de no haberla solicitado el juez lo considera necesario, citará al experto a la audiencia definida en el Estatuto Procesal, en la que se le podrá interrogar por:

 

  1. Su idoneidad e imparcialidad: en general, se busca con esta norma, que las partes obtengan la verdad procesal acerca de los títulos, méritos y experiencia del perito; así como, de su independencia, objetividad e imparcialidad; de manera que posteriormente puedan alegar algún vicio o falencia de la pericia derivada de las calidades o cualidades del experto. Sobre los vicios o falencias derivados de la idoneidad e imparcialidad puede consultarse el acápite sobre los mismos.  

 

  1. El contenido del dictamen: el contenido del dictamen pericial está reglado por el Código General del Proceso en el artículo 226, inciso 6; en la norma, se dispone que el dictamen pericial deberá contener por lo menos la siguiente información de carácter formal:

 

i) Identificación del perito y sus auxiliares,

ii) Los datos de localización o ubicación del perito y sus auxiliares, 

iii) La actividad o profesión ejercida por el perito y sus respectivos soportes, 

iv) Las publicaciones relacionadas con la materia del peritaje,

v) La lista de casos en los que ha sido designado como perito, 

vi) Si ha sido designado por una de las partes en procesos anteriores, 

vii) Si se encuentra incurso en una de las causales de exclusión, 

viii) Declarar si los exámenes, métodos, experimentos e investigaciones son diferentes de las que ha utilizado en los dictámenes anteriores, 

  1. ix) Si los exámenes, métodos, experimentos e investigaciones son diferentes del ejercicio de la actividad, y
  2. x) Los soportes que le sirvieron para arribar a las conclusiones.

 

El contenido de fondo del dictamen pericial lo podríamos dividir en cinco grandes secciones:

  1. i) La explicación del perito en forma general de las técnicas, métodos, teorías, normas, información de fuentes externas y/o doctrina utilizada por el experto para el trabajo pericial. 

 

  1. ii) El detalle de los exámenes, experimentos, investigaciones, auditorías o verificaciones que realizó el perito y sus resultados. 

 

iii) Los elementos, objetos o documentos analizados que son tenidos en cuenta por el experto, como sustento de sus afirmaciones, los cuales deberá anexar al informe pericial. 

 

  1. iv) Las afirmaciones o conclusiones del perito, que no son más que la respuesta sucinta y precisa a las preguntas o cuestionarios que sobre el objeto fueron solicitados por las partes o decretados de oficio por el juez o Tribunal, conforme a los análisis, experimentos, exámenes y estudios realizados por el experto.  

 

  1. v) La información y los documentos soporte necesarios para comprobar la idoneidad, independencia e imparcialidad del perito. 

 

Se tiene entonces, que una vez interrogado el perito, acerca de su idoneidad e imparcialidad, las partes podrán preguntar al experto acerca de las teorías o doctrinas usadas, los procedimientos desplegados y las conclusiones que brinda, en la búsqueda de la consolidación del dictamen como prueba idónea y pertinente o de los vicios o falencias que las partes alegarán.

 

El juez o Tribunal a su vez, podrá interrogar al perito de manera que pueda formarse una idea clara y elimine las dudas, sobre los diferentes aspectos de la pericia; o por el contrario encuentra fundados los vicios o falencias que recaen sobre el informe pericial o el experto. 

 

Como corolario de lo anterior tendríamos que la ley, ha concedido la oportunidad procesal para controvertir el dictamen por medio del interrogatorio del perito, el cual puede ser tan amplio como su informe pericial lo amerite, y es la ocasión para descubrir los vicios o falencias del dictamen, ya sea en cuanto al objeto, los métodos, exámenes, investigaciones, experimentos, explicaciones, afirmaciones o conclusiones del experto. 

 

En el interrogatorio al experto, la parte que aportó o solicitó el dictamen pericial, busca afianzar esta prueba y consolidar sus resultados, como materia prima del fallo por parte del juez. La contraparte buscará con el interrogatorio desvirtuar la prueba pericial, descubriendo los vicios o falencias de la experticia o del sujeto que la elabora, en asuntos tanto de forma como de fondo. 

 

Según la norma, las partes podrán formular preguntas asertivas o insinuantes al perito, sobre ello, el doctor Martín Bermúdez Muñoz, en su libro “Del Dictamen Judicial al Dictamen de Parte” ha dicho:

 

La posibilidad de formular preguntas asertivas o insinuantes también se explica en la diferencia entre el testigo y el perito: es normal que quien interroga necesite concretar la posición de un perito sobre un punto técnico, razón por la cual podrá utilizar preguntas asertivas (que a veces no tienen respuestas de sí o no en el ámbito científico, sino de depende). Quien interroga también puede exponer una posición y solicitarle al perito si es correcta o no lo es (lo que en la prueba testifical se consideraría como una pregunta insinuante o que orienta la respuesta).

 

La pregunta sugestiva u orientada a una respuesta es permitida; lo que no permite la ley son las preguntas capciosas, que son aquellas que generalmente contienen información equivocada, o no real, y tienen como propósito lograr que el interrogado incurra en error” 

 

Una vez concluida la primera ronda del interrogatorio al perito, las partes podrán realizar un nuevo interrogatorio al experto, en el orden establecido para el testimonio, en la misma audiencia, ateniéndose a lo reglado en el artículo 221 del Código General del Proceso que lleva como título: “Práctica del interrogatorio”. 

 

El Código General del Proceso, artículo 228, inciso 1 establece una consecuencia que excluye la prueba pericial, por la no comparecencia del perito a la audiencia, ante el llamado que le hace el juez tras la solicitud de la parte o de oficio al experto; toda vez que si estos no se presentan, el informe pericial no tendrá valor probatorio; es decir, el medio probatorio pericial no será tenido en cuenta por el juzgador cuando fuere a tomar una decisión. 

 

En el Estatuto Procesal General, se le da validez tanto a la sustentación del perito, como al informe pericial, toda vez que se exige al perito en el artículo 226, inciso 6, presentar el dictamen pericial con una serie de informaciones y declaraciones; en el artículo 228, inciso 1, se le exige al perito, una vez citado, la obligación de asistir a la audiencia, so pena de no tenerse en cuenta este medio de prueba. 

 

Se busca que el perito y sus auxiliares sean quienes expliquen cuál fue el procedimiento adoptado, porqué se acogió éste y a qué conclusiones se llegó con el mismo; cada una de esas explicaciones debe tener además sustento y soporte teórico, material o documental.

 

Sobre el interrogatorio del perito, consideramos necesario hacer eco de la sugerencia que la doctrina (“Del Dictamen Judicial al Dictamen de Parte”, Martín Bermúdez Muñoz), ha dado, respecto del trato que los abogados y en ocasiones los jueces dan al auxiliar en este trámite:

Nos parece en este punto cabe una sugerencia sobre todo para los abogados, aunque a veces también aplica para los jueces: no es correcto someter a los peritos a interrogatorios agresivos u hostiles que no hacen más que espantarlos de los tribunales. El perito no ha cometido ningún delito por el que tenga que responder para ser atacado o maltratado en la audiencia: expone una opinión científica y la misma debe ser discutida con seriedad y con firmeza, pero con amabilidad y respeto” . 

 

El trámite de contradicción del dictamen pericial y las respuestas a las solicitudes de adición, complementación o aclaración. 

 

Este es el primer momento procesal en el cual se permite a los sujetos procesales plasmar su derecho de contradicción y por ende se hace efectivo su derecho de defensa. 

 

Las partes o el juzgador solicitan al experto adicionar, aclarar o complementar el dictamen, a fin de lograr los objetivos de la prueba, sin apartarse del objeto de la pericia decretada y en ningún caso solicitando un nuevo objeto de estudio o dictamen; una vez el perito dé respuesta a las solicitudes, los actores podrán indicar los vicios o falencias de la pericia para que el juez valore la prueba. 

 

Solicitudes de ampliación, aclaración, adición y complementación. 

 

Una más de las regulaciones que no se abordaron de manera específica en el nuevo Estatuto Procesal, son las referentes a las solicitudes de ampliación, aclaración, adición y complementación; en el anterior Código Procesal Civil, se otorgaba a las partes, estas facultades de forma taxativa, solicitudes que podrían ser reconocidas durante el respectivo traslado a la otra parte (Código Procesal Civil, artículo 228); lo que a nuestro criterio, no obsta para que durante el proceso regulado por el Código General del Proceso, puedan realizarse las solicitudes de ampliación, aclaración, adición y/o complementación, pues la manera de contradecir el contenido del dictamen pericial es realizando las mismas.

 

El Código Procesal Civil, en el artículo 228, establecía: 

 

“Contradicción del dictamen. Para la contradicción de la pericia se procederá así:

 

  1. Del dictamen se correrá traslado a las partes por tres días, durante los cuales podrán pedir que se complemente o aclare, u objetarlo por error grave (…)”. 

 

Sobre estas solicitudes se expresó la Corte Constitucional al indicar:  

 

“(…) el resultado de este trámite es la recomposición del dictamen por un nuevo, que supere las falencias acreditadas por las partes. Sobre el particular, ha previsto la Corte que “…la explicación, ampliación o aclaración de un dictamen pericial, en orden al esclarecimiento y precisión de los hechos cuestionados, bien pueden conducir a la modificación o rectificación del concepto inicialmente rendido, pero en todo caso, dentro de la esfera de un mismo peritaje. De suerte que en cualquiera de estos eventos se trata de una extensión del trabajo originariamente realizado por los peritos, que tiene como fin la cualificación procesal de la información suministrada a través del dictamen” ( Corte Constitucional, Sentencia C-124 de 2011).

 

En la misma sentencia, la Corporación ha dicho que estas solicitudes son un medio de control que permite resolver los interrogantes planteados por las partes modificando el dictamen inicial, veamos:

 

Como se observa, aunque la adición y complementación del dictamen, y su objeción por error grave, difieren en razón de la entidad de los defectos alegados contra el dictamen, comparten la consecuencia jurídica de obligar a que se presente una nueva experticia. En el primer caso, se trata de una extensión del trabajo de los peritos, a fin de dar respuesta a los interrogantes planteados por las partes, por lo que toma la forma de modificación al dictamen primigenio.  (…)”. 

 

Las solicitudes de ampliación, aclaración, adición o complementación son presentadas por las partes al juez, éste deberá decidir si las mismas prosperan o no, o decretarlas de oficio; de prosperar, indicará al perito lo que debe hacer, ordenando cada uno de los puntos que debe ampliar, aclarar, adicionar o complementar el experto. 

 

La ley no define el contenido de los verbos ampliar, aclarar, adicionar o complementar, respecto de los mecanismos de control al dictamen pericial, por lo tanto siguiendo la reglas de la hermenéutica legal, esas solicitudes consisten en:

 

Ampliación del dictamen pericial.   

 

Sobre este término se dice que es la: “Acción y efecto de ampliar”. Por ampliar se entiende: “Extender, dilatar” (DRAE). Cuando una parte solicita la ampliación, lo que pretende es que el perito extienda los exámenes, métodos, experimentos, investigaciones y conclusiones de manera que se abarque la totalidad del objeto, en ningún caso deberá permitirse un nuevo objeto, cualidad o atributo del mismo que no hizo parte del decreto de la prueba, el juez controlará que la ampliación no constituya un nuevo dictamen, dado que se estaría dando una oportunidad procesal que ya no es posible.

 

Aclaración del dictamen pericial. 

 

Aclaración significa: “Acción y efecto de aclarar o aclararse”; y aclarar es: “Disipar o quitar lo que ofusca la claridad o transparencia de algo” (DRAE) . El informe pericial rendido y presentado por el perito, puede haberse tornado excesivamente técnico e ininteligible en cuanto a la redacción del informe se refiere, lo que da paso a solicitudes de aclaración que logren un mejor entendimiento. 

 

Es posible que en el informe pericial aparezcan errores involuntarios de transcripción o redacción que tornen confuso el dictamen, a lo que también podrá pedirse aclaración. 

 

El perito en su experticia debe informar sobre los experimentos, exámenes, métodos o procedimientos usados para arribar a las conclusiones; cuando el informe del perito no ilustra suficientemente sobre estos aspectos es válido que las partes soliciten la aclaración correspondiente. 

 

El dictamen pericial pretende dar certeza sobre ciertas cualidades o atributos del objeto, cuando el informe logra el objetivo de manera precaria, bien vale la aclaración que retire el obstáculo para una apreciación transparente e inequívoca de la prueba. 

 

La aclaración es a su vez importante para esclarecer el sentido o la acepción utilizada en términos que pueden ser a la vez técnicos y ordinarios, y que tras la lectura de alguien no ilustrado en la materia, podrían tener un significado diferente al que el perito dio en sus afirmaciones, lo que llevaría a conclusiones erráticas   en el proceso de apreciación del dictamen. 

 

Adición o complementación del dictamen pericial.  

 

Adición es: “Acción y efecto de añadir”; el término añadir quiere decir: “Agregar, incorporar algo a otra cosa” (DRAE) .

 

La complementación consiste en: “Acción y efecto de complementar”; por complementar se entiende: “Dar complemento a algo”. Complemento es definido como: “Cosa, cualidad o circunstancia que se añade a otra para hacerla íntegra o perfecta” (DRAE).

 

Así las cosas, cuando una parte considera que al dictamen le faltó alguna arista, tema o procedimiento para lograr esclarecer los hechos que son objeto de debate, deberá solicitar la adición o complementación del dictamen pericial; por eso, realiza la petición al juez, para que el perito adicione o añada al informe pericial dicha arista, tema o procedimiento; siendo así, la adición y la complementación en un informe pericial, son sinónimos.    

 

Sobre la complementación, la Corte Constitucional en la Sentencia C-124 de 2011, ha dicho: 

 

La aclaración o complementación del dictamen pericial, como se infiere de la misma expresión gramatical, buscan que los peritos adicionen la experticia frente a omisiones en que hubieren incurrido en el objeto de prueba, o bien resuelvan aspectos contradictorios u oscuros del mismo.  En ese sentido, las facultades procesales mencionadas buscan garantizar el derecho de contradicción de las partes, de manera tal que puedan cuestionar a los peritos sobre el contenido y resultados del dictamen.  A su vez, es una oportunidad para que los peritos presenten una nueva experticia, que responda a los interrogantes planteados por las partes.  Se trata, en últimas, de un control de la prueba en sede judicial, a través de un procedimiento reglado, el cual tiene como bases (i) la previsión de oportunidades e instancias para que las partes conozcan el contenido del dictamen; y (ii) la disposición de herramientas para que las partes logren cuestionar aspectos sustantivos de la prueba.

 

Así, el resultado de este trámite es la recomposición del dictamen por un nuevo, que supere las falencias acreditadas por las partes.  Sobre el particular, ha previsto la Corte que “…la explicación, ampliación o aclaración de un dictamen pericial, en orden al esclarecimiento y precisión de los hechos cuestionados, bien pueden conducir a la modificación o rectificación del concepto inicialmente rendido, pero en todo caso, dentro de la esfera de un mismo peritaje. De suerte que en cualquiera de estos eventos se trata de una extensión del trabajo originariamente realizado por los peritos, que tiene como fin la cualificación procesal de la información suministrada a través del dictamen” .

 

Contradicción del dictamen pericial en el proceso contencioso – administrativo. 

 

El Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo en el artículo 220, posibilita la contradicción del dictamen pericial, así:

 

Contradicción del dictamen aportado por las partes. Para la contradicción del dictamen se procederá así:

 

  1. En la audiencia inicial se formularán las objeciones al dictamen y se solicitarán las aclaraciones y adiciones, que deberán tener relación directa con la cuestión materia del dictamen. La objeción podrá sustentarse con otro dictamen pericial de parte o solicitando la práctica de un nuevo dictamen, caso en el cual la designación del perito se hará en el auto que (sic) abra a prueba el proceso. También podrá sustentarse solicitando la declaración de testigos técnicos que, habiendo tenido participación en los hechos materia del proceso, tengan conocimientos profesionales o especializados en la materia.

 

  1. Durante la audiencia de pruebas se discutirán los dictámenes periciales, para lo cual se llamará a los peritos, con el fin de que expresen la razón y las conclusiones de su dictamen, así como la información que dio lugar al mismo y el origen de su conocimiento. Los peritos tendrán la facultad de consultar documentos, notas escritas y publicaciones y se pronunciarán sobre las peticiones de aclaración y adición, así como la objeción formulada en contra de su dictamen. Si es necesario, se dará lectura de los dictámenes periciales.

 

Al finalizar su relato, se permitirá que las partes formulen preguntas a los peritos, relacionadas exclusivamente con su dictamen, quienes las responderán en ese mismo acto. El juez rechazará las preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes. Luego el juez podrá interrogarlos.

 

  1. Cuando la prueba pericial hubiese sido decretada por el Juez, se cumplirá el debate de que trata el numeral anterior en la audiencia de pruebas. En esa misma audiencia, las partes podrán solicitar adiciones o aclaraciones verbales al dictamen y formular objeción por error grave, sin perjuicio de lo previsto en el artículo 222 de este Código”. 

 

En el proceso contencioso – administrativo se establece el momentum procesal para controlar y regular la prueba pericial:

 

  1. El primer momento, es la audiencia inicial: en donde las partes podrán solicitar objeciones, aclaraciones o adiciones al dictamen pericial, aportado por su contraparte; estas deberán versar sobre la “materia del dictamen”; es decir, sobre el objeto de la pericia, sus cualidades o atributos.

 

Estas solicitudes podrán sustentarse con:

 

  1. Otro dictamen pericial: que podrá ser aportado con las excepciones propuestas por la parte contra la cual se aduce el dictamen primigenio o solicitar al juez decrete un nuevo dictamen pericial. 

 

  1. Testigos técnicos: son aquellas personas que siendo versadas en la profesión, arte o actividad especial, presenciaron los hechos objeto del litigio.  

 

  1. El segundo momento, es la audiencia de pruebas: podría afirmarse que éste es el momento más tenso por el que atraviesa el dictamen pericial, es la controversia de la pericia en su máxima expresión, pues allí se realizarán las siguientes actuaciones:

 

  1. Citar al perito (lo que en esencia es un interrogatorio): con el fin de que sustente los exámenes, métodos, experimentos e investigaciones y el porqué de los mismos, desde la técnica, arte o ciencia; además, deberá dar cuenta detallada de las conclusiones a las que arribó, señalando los soportes que dieron origen a sus afirmaciones. 

 

Allí mismo, el perito deberá pronunciarse acerca de las solicitudes de aclaración o adición, y sobre el trámite de objeción por error grave interpuesto por una de las partes.

 

Para todo esto, el perito podrá consultar los soportes que le sirvieron de sustento, explicar el procedimiento y consultar los documentos a los que haya lugar con el fin de esclarecer la prueba. 

 

  1. Contrainterrogatorio: las partes podrán formular preguntas al perito, las cuales cuestionarán el informe pericial del mismo; el juez es quién controlará las preguntas que se realizarán, toda vez que no podrá aceptar que las partes en contienda hagan preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes.

 

Cuando se termine la ronda de preguntas de las partes, el juez, podrá formular sus cuestionamientos al experto, si lo considera pertinente. 

 

  1. Si el dictamen pericial fue decretado de oficio, será la audiencia de pruebas, el momento procesal para realizar las solicitudes de aclaración, adición o complementación al experto o proponer la objeción por error grave, todo ello de manera verbal.

 

A su vez, “De oficio o a petición de parte, el juez podrá, previa ponderación de la complejidad del dictamen, ampliar el término del traslado del mismo o de las aclaraciones o complementaciones, sin que en ningún caso el término para la contradicción sea superior a diez (10) días”, de esta manera para los casos liados se abrirá un lapso necesario para obtener un dictamen claro, completo y transparente, sobre el cual pueda apoyarse el juzgador en sus providencias.  

 

Contradicción del dictamen pericial en el procedimiento arbitral.  

Sobre la contradicción del dictamen pericial en el procedimiento arbitral se dispuso en el artículo 31, inciso 5 de la Ley 1563 de 2012, lo siguiente:

En ningún caso habrá lugar a trámite especial de objeción del dictamen por error grave. Dentro del término de su traslado, o del de sus aclaraciones o complementaciones, las partes podrán presentar experticias para controvertir. Adicionalmente, el tribunal, si lo considera necesario, convocará a una audiencia a la que deberán concurrir obligatoriamente el perito y los demás expertos, que podrán ser interrogados por el tribunal y por las partes”. 

 

El procedimiento arbitral agiliza el trámite para realizar las solicitudes de aclaración y complementación al dictamen; éste procedimiento, basado en el derecho de contradicción y defensa, otorga la facultad a la parte de presentar experticias que permitan controvertir la pericia presentada por la contraparte.

 

La ley otorga una facultad especial al Tribunal de Arbitramento, pues “si lo considera necesario”, podrá realizar una audiencia, a la que es obligatoria la asistencia del perito y los expertos de conformidad con la ley. 

 

A esta audiencia, los expertos deberán asistir para ser interrogados por el Tribunal y las partes; es decir, para realizar el interrogatorio, el contrainterrogatorio y absolver las inquietudes que tenga el juez colegiado y las partes.  

   

Objeción por error grave. 

Como se expuso anteriormente, la objeción por error grave no procede en el procedimiento arbitral, ni en el procedimiento general, dado que la ley los ha prohibido; no se encuentra así de claro en el procedimiento administrativo, donde se pueden presentar posteriores discusiones sobre la posibilidad de este trámite especial. 

 

La objeción por error grave se considera pertinente o procedente cuando hay una falla de tal magnitud en el dictamen, que conlleva a dar conclusiones distorsionadas, erróneas o falsas, provocadas por los exámenes o métodos practicados a objetos diferentes a los decretados en la prueba, o a cualidades o características que no corresponden al objeto de estudio.

 

Apreciación y valoración de la prueba pericial.  

El juez valora cada medio probatorio individualmente; respecto de la experticia considerará, si con ella, se logra probar los hechos objeto de pericia, de esta manera valorará el dictamen en conjunto con el universo probatorio y decidirá de manera motivada si toma el dictamen para su providencia.  

 

La Corte Constitucional en la Sentencia C-124 de 2011 sobre este punto ha dicho:

Es evidente que a pesar que la experticia está sometida a métodos particulares de contradicción como los antes explicados, no por ello el juez queda limitado para valorar el dictamen pericial como uno más de los medios de pruebas incorporados en el proceso. En ese sentido, bien puede apartarse el funcionario judicial de las conclusiones del dictamen, cuando concluyese, por supuesto de manera motivada, que la pericia no interpreta adecuadamente los hechos materia de análisis, o que sufre de algún otro vicio que le reste aptitud probatoria. A su vez, la libre apreciación de la prueba por parte del juez al momento de adoptar la decisión que ponga fin al proceso, también habilita a las partes para que en sus alegatos conclusivos analicen y cuestionen el contenido del dictamen, en aras de hacerlo compatible con la satisfacción de sus pretensiones” .

 

Fuente: “Tratado de los Dictámenes Periciales, Instituciones jurídicas, Económicas, Financieras, Contables y Tributarias. Aplicable al procedimiento Administrativo, Penal, Arbitral y general”, César Mauricio Ochoa Pérez. (Libro Naranja)

Tratado de los Dictámenes Periciales

Contacta al Experto

Mauricio Ochoa

Mauricio Ochoa

Contador Público - Abogado - Partner - e-mail: [email protected] - Oficina: +57 6042666474 - Cel: +57 3012085777

¿Necesitas este servicio o nuestra asesoría?

Si este tema es de tu interés, requieres este servicio o nuestra asesoría, contacta al experto. Llámanos en Medellín al 6042666474 o vía Whatsapp al 3012085777.

Expertos asociados

Etiquetas

Compartir este Post en:

Si este tema es de tu interés, requieres este servicio o nuestra asesoría, contacta al experto. Llámanos en Medellín al 6042666474 o vía Whatsapp al 3012085777.

Publicaciones recientes

OCH-Mauricio-Ochoa

Mauricio Ochoa

Contador Público – Abogado – Partner

OCH-Camilo-Ochoa

Camilo Ochoa

Partner Assurance & Audit

OCH-Camilo-Franco

Juan Camilo Franco

Partner Legal Services

OCH-Daniel-Diosa

Daniel Diosa

Abogado Senior Legal & Tax

OCH-Elkin-Salazar

Elkin Salazar

Partner Finance & Transactions

OCH-Farley-Zuluaga

Farley Zuluaga

Partner Risk & Technology

OCH Foto Perfil Juan Pablo Calle

Juan Pablo Calle

Abogado Junior Legal Services