Autor: Farley Zuluaga Cardona /Felipe Lopera Bohórquez
Para entender la normatividad relacionada a la prevención de lavado de activos y financiación del terrorismo, es necesario comprender como han surgido estas prácticas delictivas desde un contexto mundial y nacional.
La palabra «lavado» tiene su origen en los Estados Unidos en la década de 1920, época en que las mafias norteamericanas crearon una red de lavanderías para esconder la procedencia ilícita del dinero que alcanzaban con sus actividades criminosas, fundamentalmente el contrabando de bebidas alcohólicas prohibidas en aquellos tiempos. Al Capone, líder de la Mafia de Chicago en la década de 1920, se asoció con Meyer Lansky, el único miembro judío de la Mafia, quien luego se convirtió en el principal estratega financiero del grupo de Capone.
El mecanismo empleado por Al Capone consistía en ocultar las ganancias obtenidas de actividades ilícitas, como extorsión, tráfico de armas, alcohol y prostitución, al integrarlas con las ganancias de su negocio legítimo de lavado de textiles. La mayoría de los pagos se realizaban en efectivo, lo que dificultaba rastrear el origen de los fondos. Esto hacía que las autoridades fiscales de los Estados Unidos no pudieran distinguir cuáles ingresos eran legales y cuáles no, lo que permitía a Capone evadir durante mucho tiempo a las autoridades estadounidenses.
Entre 1970 y 1980, en Colombia se presentó la bonanza marimbera, un periodo en el cual se produjo la entrada de grandes cantidades de dólares al país, producto de bandas de narcotraficantes que cultivaban y exportaban de manera ilegal marihuana a los estados unidos, pues este país estaba presentando cambios sociales y culturales que favorecieron el crecimiento en la demanda de esta droga.
En 1990 se empezaron a diversificar las drogas y los narcotraficantes entraron a otros mercados, como por ejemplo, gran parte del norte de Europa; además, a nivel mundial se empieza a incluir otros productores de Asia, elaborando Cocaína y Heroína.
En 1989 se crea el GAFI por el G8, como un ente intergubernamental para ayudar a desarrollar medidas legales y regulatorias para combatir el lavado de activos, la financiación del terrorismo y la financiación de armas de destrucción masiva. En 1990, se publican las primeas 40 recomendaciones GAFI.
En 1992, Colombia inició con el decreto 1872 la regulación para prevenir el lavado de activos y financiación del terrorismo, obligando a las instituciones sometidas al control y vigilancia de la Superintendencia Bancaria a adoptar medidas de control orientadas a evitar que sus operaciones fueran utilizadas para el ocultamiento, manejo, inversión y aprovechamiento en cualquier forma de dinero u otros bienes provenientes de actividades delictivas o para dar apariencia de legalidad a los fondos vinculados con ellas. Aquí tambien nace el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero – EOSF, siendo la base general de prevención LAFT para el sector financiero y para otros en los que se ha extendido la norma.
En 1995 se crea el grupo EGMONT, un grupo de funcionarios de varias agencias gubernamentales (que luego serían conocidas como UIF) viajaron a la capital belga para acudir a una reunión en el palacio de Egmont y dar los primeros pasos para unificar los esfuerzos de todas las entidades técnicas nacionales competentes y ser más efectivos en la lucha mundial antilavado, a través del intercambio de información de transacciones financieras y del endurecimiento de las medidas regulatorias.
En 1999 se crea la UIAF (Unidad de información y Análisis Financiero) como unidad administrativa especial de Inteligencia Financiera adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, que tiene como fin prevenir y detectar operaciones relacionadas con el lavado de activos y la financiación del terrorismo, mediante la centralización, sistematización y análisis de información que recauda, con el fin de entregar información a las autoridades competentes.
En el año 2000 se crea el GAFILAFT como ente intergubernamental de base regional, agrupando a algunos países de Latinoamérica y se fortalece la cooperación en contra del lavado de activos.
En el año 2001, se presentó un acontecimiento que marcaría la historia del mundo y de Estados Unidos, el cual fue el atentado de las Torres Gemelas, debido a que a raíz de este acto terrorista, se inició un nuevo orden geopolítico conllevando a unos cambios y transformaciones en la sociedad a nivel global.
Este atentado tuvo una connotación importante y es que Estados Unidos denunció públicamente y de manera inmediata que detrás de este acto no solo había un grupo terrorista, sino tambien redes de financiamiento, redes empresariales y que incluso había gobiernos involucrados. En ese sentido, se entiende que la lucha contra el lavado de activos, financiación del terrorismo y el narcotráfico, no puede darse solo en un plano operativo militar, es decir, erradicar cultivos, combatir narcotraficantes, etc.; si no tambien, tener una estrategia estructurada entendiendo que detrás de estos grupos delictivos, hay financiamiento, logística y esquemas de relacionamiento y todo hace parte de esa estructura delictiva, para lo cual es necesario atacar desde todos los frentes.
En ese sentido van cambiando las estrategias de lucha contra el lavado de activos y financiación del terrorismo (LAFT) y esos esfuerzos a nivel mundial se empiezan a consolidar, ya que se entiende que estas son conductas delincuenciales que tiene una capacidad de destrucción muy fuerte ante la sociedad.
Estas estrategias van evolucionando e implica que uno de los actores más importantes contra el LAFT sea el mundo empresarial, puesto que este maneja unos esquemas de relacionamiento con clientes, proveedores, socios, etc.; y se empiezan a cerrar ciertos tipos de brechas para que no exista un incentivo de aquellos que comenten conductas delincuenciales y obtienen unos recursos para que se les facilite la apariencia de legalidad; en ese sentido se entiende que es necesario una estrategia global, la cual debe ser “aterrizada” por cada nación y que en cada nación existen unos actores claves para que esa estrategia sea un éxito y dentro de esos actores se encuentra el mundo empresarial.
Es por ello por lo que estos sistemas de prevención LAFT (SAGRILAFT, SIPLAFT, SARLAFT) obedecen a unos acuerdos internacionales que son promovidos por algunos organismos mundiales, como el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), GAFILAFT (Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica), Grupo EGMONT, entre otros.
Línea de tiempo de los sistemas de prevención de lavado de activos y financiación del terrorismo

Fuentes:
- https://cuentasclarasdigital.org/wp-content/uploads/2013/07/3-BLANQUEO.pdf
- https://www.infolaft.com/25-anos-de-prevencion-y-lucha-contra-el-laft
- https://urosario.edu.co/sites/default/files/2022-10/las-recomendaciones-del-gafi.pdf
- https://www.supertransporte.gov.co/index.php/siplaft/quien-es-la-uiaf/
- https://www.infolaft.com/lo-que-debe-saber-del-grupo-egmont-20-anos-de-su-creacion
- https://www.timetoast.com/timelines/linea-de-tiempo-del-marco-normativo-internacional-y-nacional-sarlaft