Autor: Yovan Alfredo Saavedra Cabrejo
La Norma Internacional de Auditoría 260 indica que el auditor debe mantener una comunicación constante con el gobierno de la entidad en relación con la auditoría que lleva a cabo; así cómo, informar y poner a disposición todos los hallazgos y observaciones que surjan producto de ella. La NIA en mención resume lo siguiente:
(…) La función de la comunicación se centra principalmente en las comunicaciones del auditor a los responsables del gobierno de la entidad. Sin embargo, una comunicación recíproca eficaz es importante para facilitar:
- al auditor y a los responsables del gobierno de la entidad la comprensión de los asuntos relacionados con la auditoría en su contexto, y el desarrollo de una relación de trabajo constructiva. Esta relación debe desarrollarse manteniendo la independencia y objetividad del auditor;
- al auditor, la obtención de los responsables del gobierno de la entidad de la información necesaria para la realización de la auditoría. Por ejemplo, los responsables del gobierno de la entidad pueden facilitar al auditor el conocimiento de la entidad y su entorno, y la identificación de las fuentes adecuadas de evidencia de auditoría, así como proporcionarle información sobre transacciones o hechos específicos; y
- a los responsables del gobierno de la entidad el cumplimiento de su responsabilidad de supervisar el proceso de información financiera, reduciendo así los riesgos de incorrección material en los estados financieros.
Los objetivos del auditor son: a) la comunicación clara a los responsables del gobierno de la entidad de las responsabilidades del auditor en relación con la auditoría de estados financieros, así como una descripción general del alcance y del momento de realización de la auditoría planificados; b) la obtención de los responsables del gobierno de la entidad de la información necesaria para la auditoría; c) la comunicación oportuna a los responsables del gobierno de la entidad de los hechos observados que sean significativos y relevantes en relación con su responsabilidad de supervisión del proceso de información financiera; y d) el fomento de una comunicación eficaz recíproca entre el auditor y los responsables del gobierno de la entidad.
Dentro de las cuestiones que se debe comunicar se encuentran las siguientes:
- Responsabilidades del auditor en relación con la auditoría de estados financieros.
- Alcance y momento de realización de la auditoría planificados.
- Hallazgos significativos de la auditoría.
- La independencia del auditor.
De acuerdo con la NIA 260 es importante tener presente que, para una eficiente labor por parte del auditor, es imperativo que este mantenga una comunicación asertiva con el gobierno de la entidad e informe los hallazgos u observaciones identificadas en el proceso de auditoría. Es importante considerar que esta comunicación constante no está relacionada con una afectación de la independencia.
Fuente:
- https://www.aplicaciones-mcit.gov.co/adjuntos/niif/12%20-%20NIA%20260.pdf