Semana Santa es una de las festividades religiosas más importantes en Colombia, no solo por su significado simbólico y cultural, sino también
por el fuerte impacto que tiene sobre la economía del país. Cada año, millones de personas se movilizan dentro y fuera del territorio nacional,
impulsando sectores clave como el turismo, el transporte, el comercio y la gastronomía. En 2024, el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE)
registró un crecimiento del 5,5% en marzo frente al mismo mes del año anterior, debido principalmente al efecto Semana Santa y al efecto calendario, ya que la semana mayor cayó en abril en el 2023. Para 2025 se espera un efecto similar.
Uno de los sectores más beneficiados durante esta temporada es el turismo. En el ámbito hotelero, se proyecta una ocupación superior al 70% a nivel nacional, alcanzando hasta el 90% en destinos de playa y el 80% en ciudades principales. Las búsquedas de hospedaje en plataformas como Booking y Despegar han aumentado considerablemente, con Cartagena (40%), Bogotá (15%) y Medellín (12%) como principales destinos.
Viajes Falabella reporta un incremento del 88% en reservas frente a la Semana Santa de 2024. Además, se evidencia un creciente interés por destinos no tradicionales como Tolú, Huila y el Amazonas, que han sido identificados por ANATO como emergentes.
Cartagena se posiciona como uno de los destinos más demandados. Se espera que reciba más de 216.000 visitantes, un 44% más que en 2024. Se proyecta que más de 66.000 lleguen por carretera, 108.000 por vía aérea y Semana Santa: porque la fe también mueve la economía cerca de 18.000 por crucero, este último con un impacto económico estimado en más de US$1,9 millones. Bogotá ha fortalecido su oferta de turismo religioso tras integrarse a la Red Mundial de Turismo Religioso, con actividades como liturgias, conciertos sacros y rutas históricas. La capital espera recibir 220.000 turistas, lo que representa un aumento del 4% frente al mismo periodo del año anterior.
Antioquia, por su parte, impulsa la campaña “Vive la Pasión en Antioquia”, promoviendo recorridos por municipios como Santa Fe de Antioquia, Jericó y Marinilla. Se estima la llegada de más de 1,5 millones de vehículos, una ocupación hotelera superior al 60% y la visita de más de 40.000 extranjeros.
El Atlántico también ha diversificado su oferta con rutas de fe, ecoturismo y gastronomía, mientras que en Norte de Santander la economía se dinamiza con la demanda de transporte, productos religiosos y platos típicos.
El transporte terrestre jugará un papel clave. Se estima la movilización de 3,3 millones de pasajeros, un aumento del 3,6% respecto a marzo de 2024. Empresas como Expreso Brasilia y Expreso Bolivariano reportan aumentos en ventas de hasta 15% y 12%, respectivamente. También se prevé un aumento en el alquiler de vehículos. En años anteriores, más de 9 millones de personas se han movilizado por las vías del país en esta temporada. El transporte aéreo también muestra una dinámica positiva. Wingo y JetSMART proyectan más de 185.000 pasajeros movilizados, con ocupaciones cercanas al 97% y crecimientos interanuales de más del 150%. Las rutas más demandadas conectan Bogotá, Medellín, Cartagena, Cali y Santa Marta. Según Forwardkeys, se registraron 47.000 reservas aéreas internacionales hacia Colombia, un 11,4% más que en 2024.
El sector gastronómico también registra un repunte, especialmente en el consumo de pescado, que experimenta un comportamiento estacional muy marcado en esta época. Fedeacua proyecta un aumento del 50% en la comercialización de productos acuícolas frente al resto del año, en línea con el incremento del 35% observado en las ventas de pescado en la sede principal de Corabastos.
Finalmente, Migración Colombia estima un crecimiento del 7% en los flujos migratorios. Las ciudades con mayor intención de hospedaje son Bogotá (38%), Medellín (21%), Cartagena (20%), Cali (4%) y Barranquilla y San Andrés (2% cada una).
Fuente:
- Comentario Económico de ANIF, Abril 10 de 2025