De acuerdo con las Normas Internacionales de Información Financiera – NIIF y específicamente, con la Normas Internacional de Contabilidad 1 (NIC 1) – Presentación de estados financieros, La correcta preparación de un Juego completo de estados financieros y específicamente del Estado de Situación Financiera o mal llamado anteriormente Balance General, implica la clasificación de partidas entre corriente y no corrientes específicamente para activos y pasivos.
La norma ofrece otra opción de presentación que, sin distinguir entre el corriente y no corriente, permite la presentación de activos y pasivos por orden de liquidez (Del más liquido al menos liquido o viceversa), que puede ser apropiado para ciertas industrias y/o compañías que brindan mejor información a sus usuarios con esta clasificación o estilo de presentación. Algunos ejemplos de entidades financieras alrededor del mundo son visibles en los reportes de información financiera públicos.
La clasificación de activos y pasivos entre corriente y no corriente (El patrimonio de una entidad se entiende por definición en el no corriente), permite a los usuarios hacer uso de herramientas como indicadores financieros para entender la liquidez y el grado de compromiso de caja que tiene la compañía en el corto plazo.
La Norma Internacional de Contabilidad 1 – Presentación de Estados Financieros, menciona en los párrafos 66 y 69 las definiciones y presunciones para realizar la clasificación de un activo y pasivo, respectivamente, como corriente, entendiendo que los que no cumplan con estas caracterizaciones deben ser tratados siempre como no corrientes, así:
“66. Una entidad clasificará un activo como corriente cuando:
(a) espera realizar el activo, o tiene la intención de venderlo o consumirlo en su ciclo normal de operación;
(b) mantiene el activo principalmente con fines de negociación;
(c) espera realizar el activo dentro de los doce meses siguientes al periodo sobre el que se informa; o
(d) el activo es efectivo o equivalente al efectivo (como se define en la NIC 7), a menos que éste se encuentre restringido y no pueda ser intercambiado ni utilizado para cancelar un pasivo por un ejercicio mínimo de doce meses después del ejercicio sobre el que se informa.
Una entidad clasificará todos los demás activos como no corrientes.”
“69. Una entidad clasificará un pasivo como corriente cuando:
(a) espera liquidar el pasivo en su ciclo normal de operación;
(b) mantiene el pasivo principalmente con fines de negociación;
(c) el pasivo debe liquidarse dentro de los doce meses siguientes a la fecha del periodo sobre el que se informa; o
(d) no tiene un derecho incondicional para aplazar la cancelación del pasivo durante, al menos, los doce meses siguientes a la fecha del periodo sobre el que se informa (véase el párrafo 73). Las condiciones de un pasivo que puedan dar lugar, a elección de la otra parte, a su liquidación mediante la emisión de instrumentos de patrimonio, no afectan a su clasificación.
Una entidad clasificará todos los demás pasivos como no corrientes.”
Es importante aclarar, que tanto activos como pasivos se consideran corrientes si se realizan o liquidan dentro del ciclo normal de operación del negocio de la compañía, como lo mencionan los párrafos transcritos anteriormente; sin embargo, no necesariamente el ciclo normal de operación de una compañía dura 12 meses o menos, con lo cual esta característica puede reñir con la percepción general de realización o liquidación del activo o pasivo dentro del año siguiente a la fecha de presentación de los estados financieros, pues dada esta característica pueden existir activos o pasivos corrientes de los cuales su realización o liquidación pueda ser posterior a los 12 meses mencionados.
Es el caso por ejemplo de industrias como la construcción o la minería, que pueden tener activos y pasivos corrientes cuyo periodo de realización o liquidación es superior a 12 meses.
Así mismo, es normal que en nuestro medio se confunda corriente con corto plazo y no corriente con largo plazo, situación que no concuerda del todo con las definiciones o intenciones de NIIF para el uso de estos términos. Para tratar de dar claridad en este caso utilizaremos el ejemplo de una obligación financiera contraída por la compañía A para pagar en una termino de 5 Años por valor de $1.000.
Este pasivo, es por naturaleza un instrumento financiero de Largo plazo, pues su duración o el tiempo requerido para su liquidación final es mayor a 12 meses o un año. Sin embargo, en la clasificación y presentación de este pasivo dentro de los estados financieros, es muy probable que se presenten $200 dentro de los pasivos corrientes y $800 dentro de los pasivos no corrientes (Suponiendo una amortización lineal), pues el hecho de que el pasivo sea de largo plazo no implica que una porción del mismo no se liquide o realice dentro de los 12 meses siguientes a la presentación del balance, con lo cual el pasivo de largo plazo tiene una porción corriente y otra no corriente.
Fuente: NIC 1. Presentación de Estados Financieros