Autor: Felipe Lopera Bohórquez
| De acuerdo con los nuevos modelos de negocios, plantearemos las diferencias entre una auditoría tradicional y una auditoría ágil. Según Asobancaria, la auditoria tradicional tiene un enfoque de cascada en el que cada fase del proceso (planificación, ejecución y cierre) debe realizarse para que la siguiente puede llevarse a cabo. Esta metodología tradicional hace que el proceso se dé más lento puesto que los hallazgos se comunican después de revisar y validar exhaustivamente cada etapa del ciclo, en ese sentido, las oportunidades de mejora se comunican al finalizar la auditoría generando retrasos en los planes de acción propuestos.
Por otra parte, una auditoría ágil es una metodología que adapta el equipo auditor con el objetivo de concentrarse en las necesidades de la alta dirección, acelerando los ciclos de auditoría y generando hallazgos oportunos, reduciendo esfuerzos y entregando menor documentación. En el siguiente cuadro podemos resumir las diferencias entre la auditoría tradicional y la auditoria ágil:
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En conclusión, la auditoria ágil ayuda con resultados oportunos involucrando las áreas encargadas de los procesos, enfatizando los riesgos relevantes de la organización y reduciendo el tamaño de la documentación; sin embargo, es un reto para el equipo auditor pues impone adoptar cambios de mentalidad tanto para los líderes de los procesos como para el equipo, cambiando de un enfoque reactivo a uno más proactivo, lo que significa que la definición de entregables y de actividades se realizan desde el comienzo.
Fuentes:
- Asobancaria. (26 de Julio de 2021). Banca & Economía. Obtenido de El agilismo en la auditoría interna: https://www.asobancaria.com/wp-content/uploads/2021/07/1287_BE.pdf
- Interno COSO.
- Instituto de Auditoría Interna y Gobierno Corporativo. (2017). IAI CHILE.ORG. Obtenido de Auditoría: https://iaichile.org/wp-content/uploads/2019/07/Paper-Auditoria-agil-con-scrum.pdf